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¿Qué daños causan las mallas vaginales?

Dentro de las complicaciones más frecuentes incluyen infección, dolor y problemas urinarios
Redacción | El Universal
23 Febrero, 2018 | 11:00 hrs.

La malla quirúrgica se utiliza para procedimientos uroginecológicos, incluida la reparación del prolapso de órganos pélvicos y la incontinencia urinaria de esfuerzo. Se implanta permanentemente para reforzar la pared vaginal debilitada o para apoyar la uretra o el cuello de la vejiga.

En los últimos años, según datos de la Universidad de California (UCLA), el uso de la malla transvaginal o quirúrgica se ha incrementado.

En 2011, sin embargo, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado alertando a las mujeres que el uso de esta malla transvaginal aumenta el riesgo de complicaciones, sin brindarles mayor beneficio a su calidad de vida.

Dentro de las complicaciones más frecuentes observadas en la declaración de la FDA incluyen infección, dolor, problemas urinarios, cicatrices vaginales y recurrencia de prolapso e incontinencia.

Otra complicación es el desprendimiento de la malla de la pared vaginal en la que se implantó, y que se mueva hacia el tejido y los órganos circundantes, lo que puede ocasionar incomodidad y dolor durante las relaciones sexuales.

La mayoría de los dispositivos de malla quirúrgica actualmente disponibles están fabricadas con materiales artificiales (sintéticos) o tejido animal, como intestino o piel de cerdo o vaca, el cual es procesado y desinfectado para que su uso sea el más adecuado.

En el caso de las mallas artificiales no reabsorbibles son consideradas como un implante permanente, debido a que permanecen en el cuerpo indefinidamente. Mientras que las absorbibles se degradan y pierden resistencia con el tiempo, por lo que no están destinadas a proporcionar un refuerzo a largo plazo.

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