Especial

¿Es saludable usar juguetes sexuales?

Se realizó un estudio en 3 mil 800 mujeres para conocer los resultados
Redacción | El Universal
17 Noviembre, 2017 | 13:00 hrs.

Para romper con la rutina, aumentar la complicidad de la pareja o mejorar el desempeño sexual, los juguetes eróticos no sólo proporcionan grandes beneficios para la salud sexual, sino también promueven comportamientos saludables.

Un estudio publicado en The Journal of Sexual Medicine, realizado con 3 mil 800 mujeres de entre 18 y 68 años revela que los vibradores mejoran la función sexual y promueven comportamientos saludables como acudir con regularidad al ginecólogo y realizarse autoexámenes de mama con más frecuencia.

Además, aumenta la excitación, la latencia de los orgasmos de hombres y mujeres y ayuda a estrechar los lazos con la pareja.

Para llegar a esta conclusión, los científicos aplicaron una serie de cuestionarios a las participantes con los que se trató de establecer su estado de salud general, sus comportamientos sexuales, el uso de vibrador y su función sexual.

Los datos obtenidos demostraron que el 52% de las mujeres ha usado un vibrador. De éstas, el 83% lo ha empleado para estimular el clítoris, mientras que el 64% lo ha usado en el interior de su vagina.

El estudio señala que las diferencias entre las que recurrían a este juguete erótico y las que no en el terreno del desempeño sexual fueron claras.

“Las usuarias registraron más elevado en excitación, orgasmo, lubricación y menos dolor que las que no lo eran”, indicaron los investigadores del Centro de Promoción de la Salud Sexual en la Universidad de Indiana.

Los datos también sugieren que bajo condiciones normales de uso, estos dispositivos son seguros. La mayoría de las mujeres aseguró que nunca había tenido problemas con su vibrador, aunque el 16% experimentó entumecimiento de los genitales por al menos un día o más.

El estudio demuestra por primera vez, y de forma científica, que un amplio y variado grupo de mujeres emplea el vibrador, lo que se relaciona con comportamientos saludables, una función sexual positiva y relativamente pocos efectos secundarios.

Los científicos explicaron que estos juguetes pueden utilizarse de formas distintas. Desde “individualmente o en pareja, con lubricante o con preservativo”. Sin embargo, no se recogieron datos sobre si las mujeres que los comparten con otras personas tienen el riesgo de transmisión sexual.

Por lo que los médicos deben hablar con sus pacientes de la necesidad de emplear preservativo o de no compartirlos".

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