Especial

Consumo de pornografía: ¿cuánto es demasiado?

Si te aleja de la intimidad en tu relación es porque se está convirtiendo en adicción
Jesús Arturo Moyers Arévalo | El Universal
28 Noviembre, 2017 | 11:05 hrs.

¿Qué tanto es tantito? Probablemente esta sea la línea de pensamiento de los que alguna vez hemos sido consumidores de pornografía. Un tema por demás tan controversial como frecuente.

En plena era de la comunicación con el material sexual explícito prácticamente a un clic de distancia de cualquier ser humano con acceso a internet. El objetivo de esta columna es tirar algunos mitos y construir algunas realidades.

Pongo en contexto algunos hechos. La Asociación Mexicana para la Salud Sexual A. C. realizó una encuesta telefónica entre hombres y mujeres acerca de su consumo sobre temas de sexualidad.

Se encontró que 56% eran adultos entre 20-40 años, 68% mujeres, 47% solteros, 85% con educación media superior o más, 79% que se autodenominan heterosexuales, 40% que no procesan ninguna religión y que todos; absolutamente todos tienen Facebook. Las prácticas van desde obtener información sobre sexualidad, hasta ver pornografía y tener sexting. No hay mejor ejemplo de variedad.

El doctor Eusebio Rubio, presidente de dicha asociación, en su canal de videos en YouTube “Ciencia sexual” ha presentado recientemente dos estudios por demás interesantes.

El primero fue un estudio para responder la pregunta de si ver pornografía afecta la relación matrimonial. Los datos obtenidos demostraron que a mayor cantidad de uso de pornografia hay una disminución en la calidad en la relación matrimonial en los hombres. Lo sorprendente del estudio es que en las mujeres es totalmente al revés; aquellas esposas que consumían frecuentemente material explícito percibían su matrimonio como de mejor calidad.

En otro video, el doctor Rubio presentó un estudio realizado en Europa, el cual desarticula otro mito. El consumo de la pornografía no incrementa la posibilidad de disfunción eréctil ni problemas de eyaculación o deseo sexual.

Por lo tanto, lo que podemos concluir con esta información es que el consumo de la pornografía no necesariamente es bueno ni malo. Sin embargo, sí se puede asociar con patrones adictivos, lo cual provocaría consumidor afectara la calidad de vida propia y de su relación amorosa, exactamente como cualquier adicción.

Mi sugerencia es que si te gusta ver pornografía, y tu consumo está ayudándote a tí o a tu relación, es un hábito positivo. Por lo contrario, si te aleja de la realidad y de la intimidad en tu relación es porque se está convirtiendo en una adicción.

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