Las personas se broncean con la luz solar o camas bronceadoras. (Foto: Especial)

¿Tienes una obsesión por el bronceado?

Es una obsesión a siempre querer tener la piel bronceada
Fernando Guevara| El Universal
15 Julio, 2018 | 08:30 hrs.

La tanorexia es la obsesión que tienen las personas a tener una piel bronceada. Quienes la padecen,  nunca consideran estar lo suficientemente morenos y sobreexponen su piel al sol o a camas de bronceo como rayos ultravioletas, poniendo en riesgo su piel y en ocasiones a su salud.

Juan Pablo Brand Barajas, maestro en Psicoterapia psicoanalítica, explica que lo que está de fondo en este trastorno es la dismorfia corporal, en este caso en particular es la sensación de tener un cuerpo inadecuado y que se concentra principalmente en la piel.

Explica que la tanorexia se da por un malestar en el fototipo de la piel y es una no aceptación con el tono de la piel. Pero una vez que se empiezan a broncear empieza haber una distorsión de la realidad al no sentirse todavía totalmente bronceados.

Una persona que le gusta estar bronceada se puede dar cuenta de que sufre de tanorexia en el momento en el que siente la necesidad de siempre estar bronceada y no lo puede dejar de hacer y cuando se da la adicción a las camas de bronceado por la endorfina que desprenden esas máquinas.

“El pensamiento también influye, la idea de que siempre tienen que estar bronceados o que nunca alcanzan el tono que quieren, esa sería una señal de tanorexia”, explica Brand.

También cuando se empiezan a generar quemaduras de la piel y se empieza a utilizar maquillaje para tapar esas quemaduras, eso quiere decir que ya está habiendo un daño en el tejido y aún así continúan con la conducta de bronceado.

A raíz de la tanorexía, Brand señala que empieza haber envejecimiento prematuro de la piel y angustia, decepción, malestar y que se refleja sobre todo en incrementar las conductas adictivas.

“Se les llama conductas adictivas cuando se dejan hacer cosas como trabajo, vida social y todo por tener esa conducta de broncearse”, señala Brand.

Esta adicción debe ser tratada igual que todas las dismorfias corporales, “lo que se debe de hacer es trabajar desde el tema corporal, un abordaje psicoterapéutico como primera instancia. recomendaría las terapias psicocorporales que tienen que ver con que las personas se vinculen con su cuerpo”.

Si hay mucha ansiedad o ya hay quemaduras y daños de la piel, las personas tendrían que acompañarse de un tratamiento psiquiátrico y por los daños de la piel se requiere una consulta médica para abordar el tema dermatológico.

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