Especial

¿Sabes qué es la ebriorexia?

Las mujeres son más propensas a padecer este trastorno alimenticio
Redacción | El Universal
23 Enero, 2018 | 12:00 hrs.

La ebriorexia es un trastorno alimenticio que engloba problemas de alcoholismo y conducta alimentaria, que afecta frecuentemente a mujeres de entre 17 y 24 años de edad. Consiste en beber alcohol sin la compañía de alimentos, con el fin de evitar el consumo de más calorías.

Las personas con este padecimiento sufren episodios de anorexia y bulimia durante la semana, para contrarrestar el abuso de alcohol los sábados y domingos. Incluso, en estos dos días la ingesta excesiva de etanol no se acompaña de alimentos ni agua, que ayudaría a prevenir la deshidratación.

“Los jóvenes no se preocupan por ingerir alimentos que funcionan como una especie de amortiguador en el estómago. De esta forma, el alcohol se absorbería de forma más lenta por la sangre y los riesgos de comas alcohólicos disminuirían”, señala Alejandro Aguirre Reyes, psicólogo clínico.

En las mujeres, las bebidas alcohólicas provocan daños más tempranos hasta en el 60% del organismo, principalmente en hígado y corazón, y al dejar de consumir alimentos, la lesión se incrementa. Esto debido a que la sangre femenina tiene una mayor capacidad de absorción.

De igual manera, asegura, las mujeres son más propensas a sufrir este trastorno, pues en la búsqueda de no ganar peso pero sí de disfrutar de las fiestas dejan de comer para no acumular calorías. “La obsesión por estar delgado y la aceptación social del alcohol han extendido peligrosamente este hábito, que se ha puesto de moda sobre todo entre las chicas”, aseveró el psicólogo clínico.

Por su parte, la Secretaría de Salud (Ssa) informó en un comunicado, que cuando se bebe a edades tempranas se dañan áreas cerebrales que terminan de desarrollarse a los 25 años, permitiendo a las personas tomar decisiones y medir los riesgos que conlleva la ingesta excesiva de alcohol.

Las consecuencias de este nuevo trastorno alimenticio, indica Aguirre Reyes, son catastróficas ya que, además de generar trastornos físicos evidentes, conlleva la aparición de problemas mentales irreparables, como deterioro de las neuronas a causa del alcohol, pérdida de conciencia o distorsión de la realidad, conductas violentas y aislamiento social.

En el organismo, su práctica habitual produce desnutrición, intoxicación por etanol, comas etílicos, cardiopatías, daño hepático y, en casos extremos, muerte.

“Es fundamental alertar y dar a conocer este trastorno de la conducta alimentaria a la población ya que es una enfermedad poco conocida, que se padece en silencio y es difícil de identificar por el entorno”, advierte el especialista.

Aguirre Reyes agrega que la ebriorexia se puede detener con un tratamiento multidisciplinario, en el que deberá intervenir un psicólogo para tratar la adicción, los problemas asociados y la pauta errónea adquirida, un nutriólogo que ayudará a restaurar el equilibrio nutricional perdido y un médico de cabecera.

 

QUÉ DICEN LOS USUARIOS