Especial

¿Quienes son más egoístas: hombres o mujeres?

Los científicos demostraron que cuando las mujeres comparten parte de su dinero lo hacen de manera más generosa
Redacción | El Universal
07 Noviembre, 2017 | 15:00 hrs.

¿Alguna vez te has preguntado qué género es más egoísta? La respuesta la encontró un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Zurich, en Suiza, al examinar áreas del cerebro de hombres y mujeres ante comportamientos egoístas y prosociales, como prestar alguna suma de dinero.

A través de experimentos conductuales, los científicos demostraron que cuando las mujeres comparten parte de su dinero lo hacen de manera más generosa que los hombres.

Para llegar a esta conclusión, se realizaron dos estudios en los que se examinaron las áreas del cerebro que están activas cuando se toman decisiones de este tipo.

En el primer estudio participaron 56 personas, que fueron divididas en dos grupos. A un grupo le dieron una sustancia a base de amisulprida —medicamento que bloquea la actividad de la dopamina en el cerebro—, mientras que al otro le administraron un placebo.

Posteriormente, los participantes se encontraron en una situación hipotética en la que tenían que decidir si aceptaban una gran cantidad de dinero para sí mismos o si la repartían con una persona cercana o desconocida.

Los hallazgos de este trabajo mostraron que tras la toma del placebo, el 51% de las mujeres y 40% de los varones optaron por compartir el dinero. Sin embargo, en el grupo que consumió el medicamento, sólo el 45% de las mujeres prefirió hacerlo, frente al 44% de los hombres.

En el segundo experimento, los investigadores analizaron los resultados de la tomografía que hicieron a 40 participantes, en el momento en que resolvían tareas sobre el dinero. El resultado fue el cerebro de las mujeres genera más dopamina al realizar elecciones altruistas.

“Estos resultados demuestran que los cerebros de mujeres y hombres también procesan la generosidad de manera diferente a nivel farmacológico”, señala Alexander Soutschek, investigador de la Universidad de Zurich.

Estas diferencias son evidentes a nivel biológico; sin embargo Soutschek advierte que no es válido suponer que sean innatas o de origen evolutivo, ya que los sistemas de recompensa y aprendizaje trabajan en estrecha colaboración.

“Estudios empíricos muestran que las niñas son recompensadas con elogios por el comportamiento generoso, lo que implica que sus sistemas de recompensa aprendan a esperar una recompensa por comportamientos de ayuda en lugar de comportamientos egoístas”.

Este aprendizaje está respaldado por hallazgos que indican diferencias significativas en la sensibilidad del sistema de recompensas al comportamiento generosos y egoísta a través de las culturas.

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