Se debe saber de qué manera expresar el disgusto que se tiene. (Foto: Especial)

Quejarte de tu trabajo puede mejorar tu productividad

La queja es un mecanismo útil en términos psicológicos
Redacción | El Universal
31 Enero, 2019 | 15:00 hrs.

Quejarse del trabajo con algún compañero o familiar es una actividad no del todo mala, pues incluso puede llegar a ser algo sano para la mente y ayuda a mejorar la productividad, según un nuevo estudio.

La investigadora de la Universidad de Melbourne, Vanessa Pouthier, estudió a un grupo de profesionales de la salud en un hospital de Estados Unidos durante un año entero, en donde descubrió que lloriquear o reír sobre el trabajo puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y construir relaciones entre compañeros.

Vanessa comenta que, “estos rituales de protesta ayudaron a los médicos y enfermeras a darse cuenta de que sentían lo mismo respecto a ciertas situaciones. Al participar en esas pequeñas reuniones, procesaron parte de esa energía negativa y se sintieron con más energía positiva”.

De acuerdo con el Centro de Medición y Mejora del Bienestar en el Lugar de Trabajo, sólo seis de cada 10 trabajadores están completamente satisfechos con el equilibrio entre su vida privada y su vida laboral.

Según expertas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), para comunicar adecuadamente las quejas ante los jefes primero hay que pensar lo que se quiere decir y de qué manera comunicarlo, pues de lo contrario las consecuencias podrían ser malas y terminar con un despido.

Eva Rimbau, profesora de Economía y Empresa de la Universidad a Distancia, comenta, “si tu disgusto se debe a que intentas mejorar tu productividad o la de tu empresa, es probable que, si sabes plantearla, sea bien recibida”. Por esta razón, “el trabajador debe ser asertivo si quiere que sus problemas se tengan en cuenta”, añade Gina Aran, profesora del Máster de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la UOC.

Es importante saber expresarse a la hora de dar un punto de vista, pues según la profesora Ara existen diferentes tipos de quejumbrosos, como:

 

  • “El que comunica sus problemas de modo que alteran el clima laboral y la capacidad de concentración del resto de los trabajadores”, los califica como quejumbrosos crónicos.

  • El “yo opino”, refiriéndose al empleado que está todo el día criticando todo y siempre se siente inconforme.

  • Los “totalmente reconducibles”, a los que se les incluye en un proyecto que les agrade y en el que puedan sentirse integrados, para convertirse en empleados responsables y disminuir los rumores de pasillo.

QUÉ DICEN LOS USUARIOS