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¿Por qué sentimos miedo?

Esta emoción se manifiesta con pupilas dilatadas, secreciones secas y temblor en manos y piernas
Alejandra Rodríguez |El Universal
02 Noviembre, 2017 | 10:00 hrs.

La psicología experimental  asegura que existen seis emociones. Éstas son la alegría, la sorpresa, la ira, la tristeza, el asco y el miedo, este último se experimenta cuando sentimos angustia y desconcierto ante una situación o cosa. Sin embargo, el miedo no siempre es una reacción negativa, y como mecanismo de adaptación, le ha sido de gran ayuda al ser humano para sobrevivir.

El miedo se encuentra, tanto en personas como en animales. Se ubica en el cerebro, concretamente en el sistema límbico, que es el encargado de regular las emociones, la sensación de luchar, la huida y evitar el dolor, y en general de todas las funciones de conservación del individuo y de la especie.

El doctor Eduardo Calixto, investigador en neurociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, señala que “el miedo es necesario en la vida porque nos permite reconocer condiciones de peligro, sean reales o no y tratar de evitarlas. Por lo tanto, el miedo nos puede salvar de condiciones de peligro”.

El miedo libera dopamina y adrenalina, por lo cual puede resultar adictivo. Sin embargo, cuando esta emoción no es controlada podemos experimentarlo de forma inadecuada y presentar fobias o crisis de ansiedad. Aunque no lo parezca, esta emoción es muy importante en nuestras vidas. Por ejemplo, al tomar una decisión laboral o educativa, experimentamos una sensación de miedo ante lo nuevo y desconocido.

Calixto señala que en términos neurológicos “el miedo se localiza en la parte más vieja del cerebro que es el sistema límbico, que está compuesto por la amígdala cerebral, el hipocampo y el giro del cíngulo, que son estructuras que se comunican entre sí. En la amígdala es donde se genera la interpretación neuronal de esta emoción. El hipocampo es la parte donde se encuentran los recuerdos y al conectarse con la amígdala es cuando recordamos y volvemos a experimentar la sensación del miedo como patrón, esto pasa en el caso de las fobias”.

El miedo es una respuesta que se origina en el cerebro pero se proyecta en todo el cuerpo, por ejemplo, “la liberación de adrenalina hace que la persona que experimenta miedo contraiga los músculos debido a que disminuye el flujo sanguíneo, se dilata la pupila y se secan todas las secreciones, aumenta la presión arterial, aumenta la frecuencia respiratoria, la temperatura aumenta y hay temblor en manos y piernas porque la respuesta del cuerpo es de correr, huir o luchar, y finalmente, la velocidad del razonamiento incrementa para tomar decisiones más rápidas”, sostiene el investigador.

El miedo como respuesta adaptativa dura entre 20 y 25 minutos para poder enfrentar la situación que genera dicha emoción, el desarrollo evolutivo humano ha sido gracias al miedo. Por lo tanto, no es tan malo como creemos, la diferencia radica en saber controlar esta emoción y que no nos paralice.

 

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