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Los músculos son los responsables de mover la ouija

El efecto ideomotor es un un fenómeno que provoca movimientos musculares involuntarios
Redacción | El Universal
31 Octubre, 2017 | 15:04 hrs.

¿Alguna vez has jugado ouija? ¿Eres creyente de lo paranormal o más bien eres escéptico? Lo sobrenatural aterra muchas personas, a otras les causa fascinación e interés, mientras que a otras, les parece algo totalmente inexistente. La ouija es un tablero dotado del alfabeto y de números con el que supuestamente se establecería contacto con espíritus.

El tablero tiene un puntero movible, de forma triangular o de otra forma. Todos los jugadores ponen sus dedos índices sobre el triángulo. A cada lado del tablero hay un sí y, del otro lado, un no; arriba un hola y abajo un adiós y en forma circular las letras del abecedario. Para comenzar el juego, cada participante hace una pregunta y espera a que el puntero se mueva hasta una letra, luego hasta otra, hasta formar una palabra coherente.

La ouija tiene como objetivo el contacto de las personas que participan en el juego con espíritus, personas y mascotas fallecidas. Pero, ¿qué tan real es esto? El programa “Brain Games” de National Geographic  llevó a cabo un experimento en el que un grupo de personas jugó ouija. En éste, uno de los científicos se hizo pasar por un “medium”.

Mientras realizaban preguntas con sus dedos sobre el triángulo, éste empezó a moverse inesperadamente. “El espíritu de su abuelo muerto se comunicaba con ellos”, dijo uno de los participantes. Los demás participantes comenzaron hacer preguntas y el “abuelo” las contestaba señalando las letras correspondientes.

Después se les vendaron los ojos a los participantes. El triángulo, una vez más, empezó a moverse a medida que ellos iban haciendo preguntas, pero esta vez el conjunto de las letras que señalaba no tenían ningún sentido: JM5430. Por lo visto,” el espíritu” ya no sabía escribir.

Esto se debe al efecto ideomotor, un fenómeno que provoca que los movimientos musculares involuntarios de los participantes causen que el triángulo se moviera.

Es un fenómeno psicológico en el que un sujeto realiza movimientos inconscientemente, de manera automática, desencadenados por un estímulo particular en la zona respectiva. Como las respuestas reflexivas al dolor, algunas veces el cuerpo reacciona a ideas sin que la persona decida conscientemente tomar acción.

El efecto ideomotor se atribuye, erróneamente, a alguna fuerza paranormal o sobrenatural.  El autoengaño que genera este efecto es extremadamente poderoso; tanto, que muchos sujetos no pueden ser convencidos de que los desplazamientos se originan exclusivamente en sus mentes.

 

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