Cuando el cerebro siente envidia se libera dopamina y adrenalina. (Foto: Especial)

La envidia disminuye al cumplir 30 años

La envidia es un proceso neuronal aprendido desde las primeras etapas de la vida
Redacción | El Universal
17 Junio, 2019 | 14:09 hrs.

La envidia es un proceso neuronal que surge en la corteza prefrontal, un área que se encarga de manejar el razonamiento moral y la proyección social. A los 30 años, es cuando esta área madura regularmente, lo que hace que las personas tengan un  criterio diferente y no se enganchan en asuntos que no valen la pena, así lo señaló un especialista a UNAM Global.

El académico de la Facultad de Psicología, Eduardo Calixto González, explicó “de hecho, los individuos pueden llegar a sentir envidia prosocial (positiva o “de la buena”), porque su corteza prefrontal está desarrollada y hasta sienten gusto porque los demás obtengan algo”.

Posteriormente, este sentimiento se vuelve a presentar con frecuencia después de los 70 años. No obstante, a los 50 ya no se siente envidia pues las comparaciones son de otra categorización.

Explicó que individuos que presentan este sentimiento después de los 30 años pueden tener su corteza prefrontal todavía en desarrollo y, por tanto, no han terminado de establecer las conexiones entre sus neuronas o sus padres no los educaron bien.

Calixto González indicó que cuando el cerebro siente envidia se libera dopamina y adrenalina, que bloquean la corteza prefrontal encargada del razonamiento.

En ese momento el estado neuroquímico es de efusividad, enojo y una conducta irreflexiva de desproporción ante el hecho, que además magnifica todo. Ante esto, lo mejor es esperar de 20 a 30 minutos para que las sustancias químicas se desvanezcan y la persona se calme.

Finalmente, dijo que este sentimiento bien enfocado puede ser el motor para esforzarse y superarse.
 

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