Las críticas negativas dañan el vínculo con el hijo (Foto: Especial)

La actitud de la madre puede dictar el rol del padre

Las reacciones de la madre durante los tres primeros meses de vida de su primer hijo pueden hacer que el padre asuma un rol determinado
Paula Leighton N. | El Mercurio
11 Julio, 2018 | 14:00 hrs.

Puede ser tan sutil como una mueca de irritación cuando él juega con la bebé o miradas de crítica contenida cuando él prepara la mamila, hasta actitudes tan obvias como un"déjame que yo lo hago mejor" o simplemente apartarlo para terminar de mudar a la bebé, bañarla o hacerla dormir.

Las reacciones críticas o negativas de la madre durante los tres primeros meses de vida de su primer hijo pueden hacer que el padre asuma un rol menos participativo y se involucre menos en su crianza.

Al contrario, cuando ellas estimulan la interacción entre padre e hijo, son flexibles para aceptar que él puede hacer las cosas a su manera reconocen positivamente sus capacidades de crianza, ellos se involucran más y asumen un rol más protagónico.

Así lo indica un estudio publicado esta semana en el Journal of Child and Family Studies, en el que encuestaron y observaron interacciones entre 182 parejas padre-madre cuando sus hijos tenían tres meses y luego nueve meses.

Los padres que habían recibido más críticas negativas de la madre a los tres meses de nacido su hijo, seis meses más tarde no se desempeñaban tan bien en parámetros como responder a gestos y expresiones del niño, sonreirle, hablarle en tono cálido y estar comprometido con él.

"Es posible que las madres ni siquiera estén conscientes de que sus críticas hacia el padre pueden influir negativamente en la forma en que ellos ejercen su paternidad", dice Lauren Altenburger, autora principal del estudio.

Para Daniela Aldonay, investigadora del Centro de Apego y Regulación Emocional de la Facultad de Psicología de la U. del Desarrollo, la actitud crítica de algunas madres "responde en gran medida a que todavía pensamos que ellas tienen más responsabilidad que los padres en torno a los niños y que lo hacen mejor".

Sin embargo, no hay evidencia científica que muestre que los padres estén menos capacitados que las madres para ejercer la crianza. "Si la madre desempeña mejor estas funciones es probablemente porque al pasar más tiempo con el bebé lo ha ensayado más", añade.

En Chile, los padres se involucran cada vez más en todos los roles de crianza. Juan Pablo Rutllant es uno de ellos. "Aunque trabajo todo el día, aprovecho al máximo el tiempo con mi hijo, de tres meses y medio", cuenta. Eso incluye cambiarlo, bañarlo, darle de comer cuando la mamá no está, ir a todas las cistas con el pediatra e, incluso, compartir con él sus aficiones: "Le pongo música para que escuchemos juntos y le canto".

Para Aldoney es clave darles espacio a los padres para realizar las actividades cotidianas, aunque al principio les tome más tiempo o no tengan la destreza de la madre. "Conocer al hijo tiene que ver también con la práctica", señala.

Pero el rol no es solo de la madre. El derecho posnatal para el padrecambiadores públicos en espacios unisex y permisos para cuidar al hijo enfermo son también avances de la sociedad que ellos deben aprovechar.

Se ha visto que papás más involucrados "tienen un mejor efecto que el de la madre en áreas como la autorregulación, lo que ayuda a reducir pataletas, esperar su turno al jugar o prestar atención en clases", ejemplifica Aldoney. Otros estudios muestran mejor desarrollo del lenguaje, mayor autoestima y conexión con el exterior, más habilidades sociales y menos problemas de conducta.

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