Especial

El autismo podría tratarse con música

El proyecto tiene como objetivo analizar los efectos que tiene la estimulación auditiva en personas con autismo
Alejandra Rodríguez |El Universal
23 Noviembre, 2017 | 14:00 hrs.

La música tiene la cualidad de desencadenar distintas emociones; dependiendo de nuestro estado de ánimo puede provocar alegría o tristeza. También ha demostrado ser un recurso extraordinario para activar distintas regiones cerebrales y desencadenar procesos fisiológicos que ayudan a mejorar funciones alteradas.

Beethoven. afirmaba que “la música es una revelación mayor que toda la sabiduría y la filosofía”.

Una investigación de Daniela Monje Reyna, quien cursa el doctorado en el Centro de Investigaciones Cerebrales de la Universidad Veracruzana, busca revelar el uso de la música en un sentido terapéutico.

El proyecto tiene como objetivo analizar los efectos que tiene la estimulación auditiva en ratas con autismo. La música es cada vez más utilizada como terapia auxiliar en el tratamiento de trastornos cerebrales congénitos y lesiones neurológicas adquiridas, motivo por el cual Daniela Monje enfocó su investigación en el autismo.

Previo a la experimentación que realizó Daniela encontró que la atención a personas con autismo, mediante estimulación musical ha reportado buenos resultados como tratamiento complementario para combatir las deficiencias de comunicación y tratar las alteraciones conductuales, que caracterizan a este trastorno neurológico.

“Nuestro principal interés es conocer qué vías a nivel cerebral, específicamente en el cerebelo, podrían impactar a través de la estimulación musical”, señala Daniela Monje.

La investigadora comenta que el objetivo de la experimentación es conocer cómo la estimulación musical afecta al cerebelo.

“Existen evidencias acerca de cómo ayuda a mejorar funciones motoras y procesos cognitivos como la memoria, la atención y la comunicación, todavía no sabemos cuáles son los mecanismos neuronales específicos a través de los cuales actúa”, señaló Daniela.

Para realizar este experimento, Monje Reyna eligió cuatro sonatas de Wolfang Amadeus Mozart, que son adecuadas para el espectro auditivo de las ratas, y además estas melodías han sido objeto de numerosos estudios por sus supuestos beneficios en la salud física y emocional de quien las escucha.

Al nacer, las ratas fueron inyectadas con una sustancia llamada valproato, a fin de inducirles el autismo y, a partir de ese momento y durante 30 días, fueron sometidas a la estimulación auditiva durante una hora diaria, buscando que la duración fuera similar a la de una terapia convencional en humanos.

Después de un mes de terapia se hicieron pruebas la música y se encontró que aunque a nivel conductual no hubo diferencias significativas, a nivel de las vías motoras (movimientos) sí hubo una respuesta a la estimulación auditiva.

La mejor respuesta la tuvieron las hembras. Sin embargo, este trastorno afecta cinco veces más a los hombres que a las mujeres.

Monje Reyna mencionó que su investigación continuará pero ahora a nivel molecular. El siguiente paso es conocer a partir de la disección de los cerebros de las ratas, y de técnicas avanzadas de laboratorio qué es lo que ocurre al interior del cerebro cuando es estimulado musicalmente.

“Pudimos ver cómo la música es capaz de actuar como un estímulo para obtener respuestas motoras, lo cual resulta muy alentador, pero también nos plantea la necesidad de experimentar con sujetos que tengan distintos niveles de autismo y con terapias de más largo plazo”, concluyó Daniela.

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