El estudio incluyó a 15 individuos sanos de peso normal. (Foto: Especial)

Dormir mal puede hacer que subas de peso

Los resultados demostraron que la pérdida de sueño tiene un impacto en la regulación del metabolismo
Redacción | El Universal
17 Octubre, 2018 | 13:00 hrs.

Si bien por mucho tiempo se ha dicho que dormir mal repercute en el buen estado de salud, ahora un nuevo estudio ha demostrado que una noche de pérdida de sueño tiene un impacto en la regulación del metabolismo, lo que afecta a la composición corporal de las personas.

El estudio, publicado en la revista científica Science Advances, incluyó a 15 individuos sanos de peso normal que participaron en dos sesiones de laboratorio, en las que los patrones de actividad y alimentación estaban altamente estandarizados.

Los participantes, de manera aleatoria, durmieron más de ocho horas durante una sesión, pero se mantuvieron despiertos durante toda la noche siguiente. La mañana posterior a cada intervención nocturna, se les tomaron muestras de tejido de la grasa subcutánea y el músculo esquelético.

Al mismo tiempo, también se tomaron muestras de sangre para realizar una comparación a través de los comportamientos tisulares de varios metabolitos, que comprenden moléculas de azúcar, ácidos grasos y aminoácidos.

Las muestras de tejido revelaron que la condición de pérdida de sueño produjo un cambio específico en la mutilación del ADN, una forma de mecanismo que regula la expresión génica. Además, los análisis adiciones de la expresión de genes y proteínas demostraron que los resultados diferían entre el músculo esquelético y el tejido adiposo.

Esto posiblemente a que los periodos de vigilia ejercen un efecto específico del tejido sobre el ritmo circadiano de este mismo, lo que produce una desalineación entre ambos ritmos.

“En el presente estudio, observamos signos moleculares de aumento de la inflamación a través de los tejidos en respuesta a la pérdida de sueño. También vimos firmas moleculares específicas que indican que el tejido adiposo intenta aumentar su capacidad para almacenar grasa después de la pérdida de sueño”, dijo Jonathan Cedernaes, autor del estudio.

Estos cambios proporcionan una visión mecanicista parcial de por qué la pérdida crónica de sueño y el trabajo por turnos puede aumentar el riesgo de sobrepeso y diabetes mellitus tipo 2, pues también se observaron cambios en los niveles del músculo esquelético de las proteínas involucradas en el manejo de la glucosa.

Pese a estos resultados, se desconoce cómo otras formas de sueño o la alteración de la desalineación circadiana podrían haber afectado el metabolismo tisular de los participantes.

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