Distinguir entre depresión y desmoralización es importante para tratar pacientes con Párkinson

¿Cómo saber si un enfermo de Párkinson sufre depresión?

La desmoralización ocurre ante el sentimiento de incapacidad por la enfermedad (Foto: Especial)
Janina Marcano Fermín | El Mercurio
26 Abril, 2018 | 13:00 hrs.

Un porcentaje importante de pacientes de Párkinson que muestran signos depresivos en realidad no sufren depresión, sino una desmoralización. Y para ellos, el tratamiento es totalmente distinto. Hasta hace cinco años, Viviana Gajardo trabajaba como jefa de ventas en el área comercial de una empresa.

"Yo era una mujer bien feliz. Tenía metas y decía 'en el futuro haré esto o aquello', pero ahí llegó el Párkinson", explica. Diagnosticada en 2012, los temblores empezaron en su pierna izquierda. Desde entonces, la vida le ha cambiado progresivamente.

"Me gusta cocinar, bailar, pero he perdido esas capacidades. A veces quiero ir a la piscina, pero no puedo bajar sola una escalera y ahí quedo. Lo triste es que la vida pasa frente a tus ojos y no se puede hacer nada". Viviana cuenta que ha visitado al menos a 16 neurólogos y una buena parte de ellos le ha diagnosticado depresión.

"Compré pastillas que nunca me tomé. Yo no me siento deprimida. Yo sé que no lo estoy. Lo que uno siente es una gran impotencia", confiesa. Su caso no es aislado. Al menos eso es lo que encontró un estudio realizado por la Universidad de Yale y que fue publicado ayer en la revista médica Neurology.

La investigación arrojó que los pacientes de Párkinson que muestran signos de depresión en realidad pueden sufrir una afección llamada desmoralización, la cual se caracteriza por sentimientos de impotencia y por una autopercepción de incapacidad para efectuar tareas.

Para el médico Brian Koo, neurólogo y autor principal del trabajo, la distinción entre depresión y desmoralización es importante porque los enfoques de los tratamientos son muy diferentes."Decidimos estudiar la desmoralización porque es un trastorno que durante mucho tiempo ha estado mal caracterizada y pobremente evaluada en la enfermedad de Párkinson", asegura Koo a "El Mercurio".

Para llevar a cabo el estudio, el médico se propuso investigar si enfermos de Párkinson que presentaban signos de depresión estaban en realidad desmoralizados y si la afección aumentaba a medida que avanzaba la enfermedad. Después de estudiar a 180 pacientes con distintos grados del trastorno y a través de distintos test clínicos, el trabajo arrojó que, aunque ambas afecciones pueden ocurrir al mismo tiempo, el 29% de los participantes estaban desmoralizados y no deprimidos.

"Esto sugiere que la desmoralización no es simplemente un marcador de depresión y que se debe medir de forma separada", dice Koo. Y agrega: "La desmoralización se puede tratar mejor con la terapia cognitiva conductual que con la medicación antidepresiva, que a menudo se receta para la depresión". De allí la necesidad de distinguirlos.

El investigador también confirmó que la desmoralización, en todos los casos, estaba ligada a la incapacidad de controlar el movimiento corporal, con lo que se esperaría que aumentara con los temblores y la rigidez que caracteriza el progreso del trastorno.

Para Pedro Chaná, neurólogo experto en Párkinson de la Clínica Alemana, los resultados del estudio son coherentes con lo observado en la práctica médica."Sabemos a priori que en general las personas con Párkinson tienen una respuesta más baja a la medicación antidepresiva. Estamos hablando de un 40% menos. Y probablemente tiene que ver con esto, con que no todos responden a un cuadro típico de depresión", dice el especialista.

Su recomendación es abordar la situación desde un punto de vista integral. "Si nos quedamos con una mirada restrictiva farmacológica, el resultado será muy decepcionante. Hay que probar la terapia ocupacional y grupos de apoyo", dice.

Concuerda el médico Roque Villagra, director del Centro de Párkinson (Cenpar) e investigador del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO). "La gran conclusión es que a una buena parte de estos pacientes no hay que tratarlos con medicamentos, si no aplicar terapias con las que aprendan a vivir con sus molestias. Las terapias y la rehabilitación los ayudan a mejorar el ánimo, la angustia y el resto de las manifestaciones", asegura.

Según Brian Koo, neurólogo de la Universidad de Yale, se debe aprender a distinguir los signos: la desmoralización provoca impotencia y desesperanza, además de autopercepción de incapacidad para realizar tareas. Sin embargo, se mantiene la capacidad de disfrutar momentos agradables. Por otro lado, asegura, una persona con depresión sabe que puede hacer ciertas cosas, pero carece de motivación para actuar.

 

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