Puede ser que el resistencia del cerebro a realizar actividad física. (Foto: Especial)

Tu rechazo a hacer ejercicio puede ser una medida de supervivencia

De acuerdo con el estudio el cerebro parece inclinarse por aquello que no implique realizar movimiento.
Redacción | El Universal
27 Septiembre, 2018 | 11:00 hrs.

Todos conocemos los múltiples beneficios que tiene el realizar actividad física. Existen cientos de estudios que nos hablan sobre cómo el ejercicio ayuda a nuestro cuerpo y mejora nuestra salud y, sin embargo, siempre nos gana la pereza.

Si te has preguntado una y mil veces por qué, a pesar de saber que lo necesitas, te cuesta tanto trabajo levantarte del sillón, es posible que la ciencia tenga una respuesta.

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de British Columbia en Canadá y la Universidad de Ginebra de Suiza, nuestro peor enemigo al momento de tomar la decisión de llevar una vida más activa es nada menos que: nuestro propio cerebro.

Uno de los científicos involucrados en el estudio lo explica de la siguiente manera: “conservar energía ha sido esencial para la supervivencia del ser humano, ya que le ha permitido ser más eficiente en buscar comida, encontrar refugio, competir por una pareja sexual y evitar depredadores”, dice Matthieu Boisgontier, investigador de la universidad canadiense.

Es decir, la resistencia del cerebro a realizar actividad física puede deberse a un proceso evolutivo en el que la falta de movimiento es interpretada por el cerebro como una medida de supervivencia que le ayuda a ahorrar energía para otros fines.

Para la elaboración de la investigación a los sujetos participantes se les mostró una figura realizando una actividad física (subir escaleras o andar en bicicleta) y al mismo tiempo otra imagen de alguien sentado en un sillón.

Al final del experimento los realizadores notaron que se registró una mayor actividad cerebral en el área de rechazo, a nivel inconsciente,  por las imágenes que representaban el ejercicio.

Los especialistas involucrados en el estudio concluyeron que este es sólo un indicio y hacen falta realizar más pruebas para determinar por qué el cerebro parece no responder muy bien ante situaciones que impliquen actividad física.

Por lo pronto, aunque ahora sabes que tu cerebro puede estar saboteando tu dosis de ejercicio diaria, recuerda que aunque es difícil empezar al realizar actividad física se liberan sustancias que te brindarán satisfacción una vez que des el primer paso.

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