Durante el periodo de monitoreo, se registraron 155 eventos de enfermedades cardiovasculares fatales y no fatales. (Foto: Especial)

Tomar dos siestas semanales puede ayudar a evitar un ataque cardíaco

La siesta ocasional se asoció con una reducción a la mitad en el riesgo de derrame cerebrovascular e insuficiencia cardíaca
Redacción | El Universal
11 Septiembre, 2019 | 17:11 hrs.

Tomar una siesta una o dos veces a la semana puede reducir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o derrame cerebral, según encontró una investigación publicada en la revista Heart.

El análisis, publicado por el Hospital Universitario de Lausana, reveló que tomar una siesta una o dos veces por semana se asociaba con una reducción en el riesgo de derrame cerebrovascular e insuficiencia cardíaca en comparación con aquellos que no lo hacían.

Esta asociación se mantuvo después de tomar en cuenta los factores potencialmente influyentes, como edad, duración del sueño y otros riesgos de enfermedades cardiovasculares.

En el estudio participaron 3 mil 462 residentes de Lausana, Suiza, seleccionados al azar. Cada participante tenía entre 35 y 75 años cuando fue reclutado entre 2003 y 2006 para el estudio CoLaus.

La primera revisión a la que fueron sometidos se realizó entre 2009 y 2012, cuando se recopiló información sobre sus patrones de sueño y siestas, y luego se monitoreó su salud durante 5 años.

Más de la mitad de los participantes negaron haber tomado una siesta durante la semana anterior, alrededor de uno de cada cinco tomaron una o dos siestas, uno de cada 10 tomaron de tres a cinco, mientras que una proporción similar tomó entre seis y siete.

Las siestas frecuentes (de tres a siete por semana) solían tomarlas aquellos participantes que eran hombres, fumaban, pesaban más y dormían más tiempo por la noche.

Durante el periodo de monitoreo, se registraron 155 eventos de enfermedades cardiovasculares fatales y no fatales.

Mientras que la siesta ocasional se asoció con una reducción a la mitad en el riesgo de derrame cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. Dicha asociación no cambió después de tomar en cuenta diversos factores.

Además, el riesgo cardiovascular aumentado en un 67% observado para las siestas frecuentes desapareció después de tener en cuenta factores potencialmente influyentes.

La causa de esta disminución de riesgo no se estableció en la investigación debido a que se trató de un estudio observacional.

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