El hígado no cuenta con ninguna máquina que sustituya su función mientras se espera un trasplante de órgano. (Foto: Especial)

¿Todos los órganos del cuerpo se pueden trasplantar?

Aunque las técnicas y medidas para evitar el rechazo a los injertos han mejorado, aún no es posible reemplazar todas las partes del cuerpo
C. González | El Mercurio
01 Junio, 2018 | 14:00 hrs.

Riñones, hígado y corazón encabezan la lista de trasplantes a nivel global: sólo la cirugía de reemplazo renal alcanza casi la mitad del total de este tipo de operaciones, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y aunque a ellos se suman otros menos frecuentes, como pulmón y páncreas, y aquellos considerados experimentales, como cara y manos, no todos los órganos se pueden trasplantar.

El principal objetivo de estos procedimientos es preservar la vida de los pacientes. Por eso, "la mayoría de los trasplantes se realizan en órganos que son vitales y que, cuando fallan, su función no siempre se puede reemplazar de otra forma", precisa el doctor Roberto Humeres, cirujano digestivo de la Clínica Alemana y jefe de trasplante hepático de dicho centro.

Por ejemplo, a diferencia de un paciente con falla renal, que puede ser dializado a la espera de un trasplante, no se cuenta con ninguna máquina que sustituya la función del hígado. La disponibilidad de órganos también es un factor relevante. Ello explica el predominio del trasplante renal por sobre otras cirugías.

Pero en los últimos años y a medida que los avances médicos lo permiten, se ha intentado trasplantar otros órganos y tejidos más complejos de reemplazar, y que, aunque no son vitales, sí pueden "implicar una mejor calidad de vida para el paciente", como precisa el Javier Domínguez, especialista de la U. Católica y vicepresidente de la Corporación del Trasplante.

A fines de abril se dio a conocer el caso del primer trasplante total de pene y escroto en el mundo. El beneficiado fue un soldado estadounidense herido en Afganistán, según informó la Facultad de Medicina de la U. Johns Hopkins, en donde se realizó la operación que duró 14 horas e incluyó un total de once cirujanos.

Con anterioridad, en 2006 se realizó el primer trasplante parcial de pene en China. Y luego se efectuaría algo similar en Sudáfrica (2015) y en Estados Unidos (2016).

Los trasplantes de mano y útero han acaparado titulares, y no menos impactantes —y con dispares resultados— han sido los trasplantes de cara, parcial o total, que se han realizado en al menos una veintena de pacientes desde 2005. Aquel año, la francesa Isabelle Dinoire fue la primera en someterse a esta cirugía en el mundo.

"El principal problema de los trasplantes que llamamos de tejidos compuestos —porque involucran piel, grasa, arterias, venas y huesos, por ejemplo—, como los de cara o de alguna extremidad, es que implica someter a los pacientes a todos los riesgos que conllevan estas cirugías y la inmunosupresión posterior", precisa Domínguez.

Es una cirugía que sigue siendo compleja y que no está libre de complicaciones, agrega Humeres. Las drogas para evitar el rechazo pueden generar a largo plazo un mayor riesgo de infecciones, cáncer y enfermedad cardiovascular. "En esos casos, lo que se busca es mejorar la calidad de vida, pero deben ponerse en la balanza todos esos factores", dice Domínguez.

Esta realidad, unida a dificultades técnicas y médicas, son las que explican además por qué algunos órganos no pueden ser trasplantados. No por ahora, al menos.

En el caso del trasplante de cabeza —o de cuerpo, lo que ha generado un debate—, el problema básico es conectar el cerebro con la médula espinal y lograr mantener al cerebro funcionando todo el tiempo necesario para la cirugía, lo que implica una limitación, concuerdan los expertos. Sin embargo, un cirujano italiano insiste en que será capaz de hacerlo.

Aunque se realizan con éxito trasplantes de córnea, reemplazar el ojo por completo o sólo la retina no es posible, debido a la gran cantidad de conexiones de células nerviosas que ello implica, precisa el doctor Humeres.

Otros órganos, como la vesícula y el bazo, no suelen reemplazarse porque es posible vivir sin ellos, adoptando algunos cambios de hábitos y el uso de antibióticos, en el caso del bazo.

Un factor no menor, en especial en el caso de los trasplantes "visibles" (de alguna extremidad o cara, por ejemplo), es el rechazo psicológico descrito en algunos pacientes, comenta Domínguez. "No son capaces de adaptarse al nuevo órgano o tejido. Eso ha llevado a que se pierdan injertos por rechazo del paciente". Por eso, una evaluación psicológica es esencial antes de realizar estas cirugías.

Cifras

En el mundo se realizan 14 mil 5 trasplantes de órganos cada hora, según datos de la OMS. En Chile, en 2017 se registró un récord de 173 donantes y 457 trasplantes en el país. Sin embargo, en lo que va de este año la situación es distinta: con un promedio de seis donantes por mes, es el peor registro de los últimos 20 años.

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