Un perro es un factor de protección en las personas que viven solas. (Foto: Especial)

Tener un perro puede reducir el riesgo de muerte

Las personas que sólo tienen como compañero a un perro tienen un riesgo menor de morir por cualquier causa
Redacción | El Universal
06 Diciembre, 2018 | 12:08 hrs.

Tener un perro como mascota puede reducir el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular o cualquier otra causa, según un estudio realizado por la Universidad de Uppsala. Esto se debe posiblemente al bienestar, contacto social y efectos del can sobre el microbioma bacteriano en el propietario.

Sabemos que los dueños de perros tienen una nivel de actividad física, lo que podría ser una explicación para los resultados observados. Otras explicaciones incluyen un mayor bienestar y contactos sociales o efectos del perro sobre el microbioma bacteriano en el dueño”, dijo la titular del estudio, Tove Fall.

Para estudiar esta asociación, el equipo de científicos suecos utilizó registros nacionales de más de 3.4 millones de personas de entre 40 y 80 años, y sin ninguna enfermedad cardiovascular previa en 2001. Además, los investigadores utilizaron siete fuentes de datos nacionales diferentes, incluidos dos registros de propiedad de perros.

Con esto, se determinó que tener un perro es un factor de protección en las personas que viven solas, un grupo que tiene un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte en comparación con aquellos que viven con varios individuos.

Los resultados mostraron que estas personas tuvieron una reducción del 33% en el riesgo de muerte y 11% menos de probabilidades de fallecer por enfermedad cardiovascular durante los 12 años que duró el seguimiento. Además, los propietarios de perros criados para la caza gozaban de mayor protección.

“También puede haber diferencias entre dueños y no propietarios antes de comprar un perro, lo que podría haber influido en nuestros resultados, como las personas que eligen tener un perro que tiende a ser más activo y de mejor salud”, indicó la estudiante de doctorado en esa institución.

El estudio fue generalizado para la población sueca, sin embargo, la autora espera que también lo sea para otras poblaciones europeas con una cultura similar a la propiedad de perros.
 

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