Especial

Señales de que tu hijo no escucha bien

Según la OMS, 32 millones de niños en el mundo presentan pérdida de audición
Alejandra Rodríguez |El Universal
29 Noviembre, 2017 | 18:00 hrs.

La audición no sólo se pierde con el paso de los años, o por el efecto de la contaminación auditiva, los recién nacidos o niños pequeños también sufren este tipo de padecimiento.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 360 millones de personas (el 5% de la población mundial) presentan pérdidas de audición que se consideran discapacitantes; cerca de 32 millones son niños.

Andrea Bravo, fonoaudióloga de la Universidad del Rosario e integrante de la compañía MED-EL, dedicada a implantes auditivos, señala que es importante es lograr un diagnóstico a edad temprana y brindarle al niño el tratamiento que necesita.

La hipoacusia es una de las enfermedades más frecuentes en niños y recién nacidos, y se relaciona con la disminución de la capacidad auditiva.

La especialista señala que para los niños, la audición es esencial para aprender a hablar, tener buenos resultados escolares y participar en la vida social, de ahí que la pérdida de audición suponga un obstáculo para la educación y la integración social.  

Para identificar si un niño tiene hipoacusia es necesario realizar a los niños pruebas electrofisiológicas donde no se requiere la respuesta del paciente, como un tamiz auditivo neonatal.

Otro prueba es que los adultos verifiquen si el bebé reacciona a los sonidos fuertes, y que distingan de dónde viene un sonido.

En el caso de los niños más grandes hay que verificar los anteriores aspectos y al momento de empezar a hablar si sólo logra balbucear o emitir un murmullo que no se convierte en un discurso comprensible, no reacciona a voces o malinterpreta o incumplie órdenes de manera frecuente y manifiesta frustración de manera desconocida, son síntomas de alerta.

La hipoacusia se puede revertir con un implante coclear, afirma Andrea Bravo, este dispositivo sustituye el sentido de la audición. “Cuenta con una parte externa que capta la señal auditiva y la envía al componente interno que la va pasar punto eléctrico y enviar al nervio auditivo la información dentro del cerebro”, explica la audiologa.

Los factores de riesgo para padecer esta enfermedad es la herencia genética, que el niño se exponga a medicamentos ototóxicos, exposición a radiaciones y patologías en la etapa gestacional como la toxoplasmosis.

El implante se coloca mediante cirugía (el componente interno) y después de un mes, se coloca el componente externo que activa la audición.

Andrea Bravo señala que además del implante, los niños requieren tener terapia de lenguaje para adaptarse a su nueva audición.

 

QUÉ DICEN LOS USUARIOS