La formación de la trombosis es un proceso acumulativo. (Foto: Especial)

Residuos del jitomate podrían combatir una trombosis

Investigadores del Maule lograron comprobar que dicho producto tiene un efecto antiplaquetario y antitrombótico
Carlos Santana | El Mercurio
24 Mayo, 2018 | 14:00 hrs.

Con exámenes clínicos y ensayos in vivo e in vitro, científicos de la Universidad de Talca lograron determinar que el residuo del jitomate, más conocido como tomasa, tiene un importante efecto antiplaquetario y antitrombótico. La investigación es realizada por profesionales del Laboratorio de Investigación en Trombosis de dicha universidad.

Según el grupo académico, si bien desde hace varios años existen fármacos como la aspirina cuyo efecto antiplaquetario ya está comprobado, la idea era encontrar este mismo resultado en un producto natural que también separara o desagregara las plaquetas que se han unido hasta formar un trombo en las paredes de algún vaso sanguíneo.

"Comenzamos a buscar entre las frutas y hortalizas qué extractos y compuestos inhibían la función de las plaquetas. Básicamente porque se tenían antecedentes de que la dieta mediterránea, que es rica en frutas y hortalizas, previene la trombosis comparativamente con quien no la consume", explica Iván Palomo, académico a cargo de la investigación.

En una primera fase estudiaron el efecto antiplaquetario y antitrombótico de algunas moléculas de la tomasa en experimentos in vitro y posteriormente in vivo. "Nosotros provocamos trombosis en una arteria mesentérica de un ratón con un sistema láser y, con algunas moléculas del jitomate, logramos inhibir la trombosis en un cierto porcentaje", agrega Palomo.

El experimento incluyó tres grupos de individuos. Al primero se le trató el trombo con suero fisiológico, a manera de placebo; al segundo se le administró aspirina, y al tercero, tomasa.

"A los 60 minutos (de aplicar láser) aparece un trombo que cubre toda la arteria. La aspirina inhibe del orden de un 90% del trombo y la tomasa lo inhibe alrededor de un 40%", sostuvo.

Los investigadores se centraron en el jitomate debido al alto índice de procesamiento industrial que existe en la Región del Maule, que puede alcanzar las 600 mil toneladas por temporada.

La investigación, según los académicos, no busca desarrollar algún tipo de fármaco, ya que la formación de la trombosis es un proceso acumulativo, sino el consumo directo de frutas y hortalizas o incorporar la tomasa en matrices alimentarias. Así se logra que la población consuma moléculas asociadas al jitomate.

"La inclusión de estas moléculas en los alimentos funcionaría de manera similar a la fortificación de las harinas con hierro, una medida que adoptó el país para paliar los índices de anemia", dijo Palomo.

En tanto, en la Universidad de Talca también se realizó un estudio clínico, el primero de este tipo. Mediante exámenes bioquímicos y hematológicos se demostró que la tomasa es inocua para el organismo y que no existe riesgo de intoxicación.

Los compuestos estudiados pueden resistir altas temperaturas sin perder sus propiedades, por lo que podrían usarse en panes, pastas y productos lácteos.

Ricardo Díaz, director ejecutivo del Centro de Alimentos Procesados (Ceap), aseguró que "el objetivo ahora es, a partir de una materia prima de bajo valor, transformarla en un producto con un mayor valor comercial y con efectos positivos en la salud".

QUÉ DICEN LOS USUARIOS