Algunas se entregan en forma gratuita a ciertos grupos, aunque hay otras complementarias que vale la pena tener en cuenta. (Foto: Especial)

¿Qué vacunas necesitan los adultos?

Las razones para vacunarse en la vida adulta pueden responder a la edad, condición laboral, de salud o alguna etapa de mayor vulnerabilidad
Paula Leighton N. | El Mercurio
31 Mayo, 2018 | 13:00 hrs.

Las vacunas después de los 18 años protegen a embarazadas y a sus recién nacidos, evitan infecciones a viajeros o fortalecen el sistema inmune frente a riesgos que aumentan con la edad, la actividad laboral o ciertas condiciones de salud.

Pese a haber recibido vacunas como la de tétanos, difteria o paperas en la infancia, al llegar a la vida adulta éstas pierden efectividad; durante el embarazo, enfermedades respiratorias como la influenza son más graves, y para los viajeros es importante considerar que para enfermedades poco frecuentes en Chile, como la hepatitis A o la fiebre tifoidea, hay vacunas que evitarán poner en riesgo las vacaciones.

"Más allá de la noción de que hay que vacunarse contra la influenza, los adultos en general desconocen que pueden inmunizarse contra otras enfermedades que los pueden afectar", señala María Teresa Valenzuela, vicedecana de Investigación y Postgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes y miembro del Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización (Cavei) de Ministerio de Salud.

Las razones para vacunarse en la vida adulta pueden responder a la edad, condición laboral, de salud o alguna etapa de mayor vulnerabilidad. Si bien hay algunas que se entregan en forma gratuita a ciertos grupos, hay otras complementarias que vale la pena tener en cuenta.

Un ejemplo es la vacuna contra herpes zóster, señala Leonardo Siri, inmunólogo de Clínica Vespucio, quien propone ponerla a adultos sobre 65 años, para prevenir "la reactivación del virus que ha estado latente desde la primera infección. Esto ocurre en forma de vesículas muy dolorosas y que, incluso, pueden llevar al compromiso meníngeo".

Si bien las del programa nacional pueden solicitarse en vacunatorios en convenio sólo presentando el RUT, hay otras como las de viajeros, donde se sugiere la evaluación de un especialista. Esto, debido a sus posibles contraindicaciones, como sucede con la de la fiebre amarilla, agrega Siri.

Otro grupo relevante son las embarazadas

"A través de sus sociedades, ginecobstetras, pediatras e infectólogos deberían coordinarse para transmitirles las ventajas de protegerse en esta etapa, porque así, además, traspasan inmunidad a su hijo recién nacido", destaca Valenzuela. Ellas las reciben en forma gratuita desde la semana 13 de gestación, para prevenir consecuencias que son mucho más severas durante la gestación.

"Y también es fundamental que se vacunen contra el coqueluche o tos convulsiva", destaca Valenzuela. Esta vacuna acelular se indica a partir de las 28 semanas de embarazo y con ella la madre transfiere protección a su hijo durante sus primeros meses de vida, en que esta enfermedad puede ser mortal y contra la cual se vacuna a los lactantes a los 2, 4 y 6 meses.

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