Las razas pequeñas son las más vulnerables. (Foto: Especial)

¿Por qué no debes darle huesos a tu perro?

Una radiografía indicará al médico veterinario si los problemas se deben a un hueso
Redacción | El Universal
08 Enero, 2018 | 08:00 hrs.

A pesar de que mucho se sabe sobre los riesgos que representan para un perro el ingerir huesos aún existen personas que guardan este alimento para dárselo a su mascota.

Es por eso que, para recordarnos por qué esta práctica representa un gran riesgo para la salud de los canes, te explicamos la razón por la cual no es buena idea que dar huesos a estos animalitos, a pesar de que sabemos lo mucho que les gustan.

Por un lado, según explica la veterinaria Sophia González, especialista en pequeñas especies, hay quienes piensan que no se les debe dar huesos a los perros porque pueden ahogarse pero en realidad esta no es la peor de las consecuencias.

El verdadero riesgo está en que los huesos puede llegar a perforar el estómago o el esófago de los perritos”. Cuando esto ocurre, se dice que el perro ha sufrido una esofagitis producida por ingerir huesos.

Si un perro está sufriendo de este problema, las señales o síntomas pueden variar mucho dependiendo del tipo de hueso y los problemas que esté ocasionando.

Si se trata únicamente de una obstrucción menor, tu mascota podría carraspear o hacer sonidos extraños como si tratara de destapar algo de su garganta. Otro síntoma común pero muchas veces ignorado es la salivación excesiva, según señala  el artículo "Diagnóstico y tratamiento de patología esofágica en perros producida por huesos. Revisión y casos clínicos" sobre el tema, del Hospital Centro Policlínico Veterinario (España)

En casos más graves, cuando existe una perforación los síntomas podrían ser vómito, diarrea e incluso problemas respiratorios que pongan en peligro su vida. Una radiografía indicará al médico veterinario si los problemas se deben a un hueso.

Cuando el hueso causa una obstrucción el procedimiento a seguir consiste en realizar una endoscopia, es decir, tratar de extraer el hueso de forma manual y sacarlo por la boca.

Este proceso debe ser realizado por un especialista que posea la técnica necesaria para realizarlo sin generar complicaciones.

Por su parte, cuando ya existe una perforación la técnica de emergencia tendrá que ser una intervención quirúrgica para tratar de reparar el daño ocasionado por el hueso, según explica el artículoEmergencias gastrointestinales en perros y gatos” de Redalyc Colombia.

Los perros con mayor riesgo de sufrir una complicación de este tipo son las razas pequeñas, es decir, aquellas que pesan en promedio 10 kilogramos de peso. Si bien los perros grandes son menos propensos esto no implica que pueda presentarse en el caso en canes de hasta 60 kg.  

Cabe mencionar que se debe estar atento a los síntomas ya que una simple obstrucción no atendida a tiempo podría complicarse y terminar en perforación o necrosis de los tejidos.
 

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