La fórmula es inocua para los humanos, otros organismos y para la naturaleza misma. (Foto: Especial)

Mexicanos crean fungicida biológico contra chinche besucona

El biofungicida es capaz de eliminar de 88 a 92% de las chinches besuconas
Redacción | El Universal
16 Abril, 2019 | 17:30 hrs.

Científicos de la UNAM crearon un fungicida biológico, a base de una cepa del hongo Metarhizium anisopliae, contra la chinche besucona, un insecto responsable de la mayoría de los casos de la enfermedad de Chagas en México.

Este padecimiento es una infección sistémica causada por el protozoo Trypanosoma cruzi que afecta principalmente el corazón, el intestino grueso y el esófago.

En México, la cifra de infectados asciende a 1.1 millones, según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien asegura que el control vectorial es el método más útil de prevención.

En un comunicado, la universidad indicó que el biofungicida es capaz de eliminar de 88 a 92% de las chinches besuconas, la especie endémica de mayor abundancia y distribución en el país.

La fórmula elaborada por el equipo de investigadores, encabezado por la jefa del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina, Paz María Salazar Schettino, es inocua para los humanos, otros organismos y para la naturaleza misma.

Dicha formulación fue aplicada en los alrededores de las casas y en reservorios donde puede reproducirse en una comunidad de Jiutepec, Morelos, cada tres semanas durante tres meses.

Una vez que el hongo entra en contacto con el insecto se adhiere a su cuerpo, penetra y se reproduce en el interior hasta que la chinche muere, después de cuatro u ocho días. Entonces, el hongo sale y se mantiene en el ambiente con el potencial para seguir infectado, explicó la casa de estudios.

Las pruebas mostraron resultados favorables: el hongo tiene la capacidad de eliminar al vector en cualquiera de sus etapas: huevecillo, ninfa o adulto.

Para reducir la infestación doméstica, los universitarios crearon una formulación sólida de reciente aplicación.

“La idea es que dentro de un recipiente se coloquen las esporas del hongo junto con una sustancia que atraiga a los vectores; así, cuando caminen dentro de la caja el hongo podrá adherirse a sus patas y dispersarse en el ambiente”, subrayó Concepción Toriello Nájera.

La especialista agregó que se han realizado los protocolos de bioseguridad que exige la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris); una vez que se cumplan con las regulaciones podrá registrarse una marca.

 

QUÉ DICEN LOS USUARIOS