Especial/Pixabay

Los trastornos mentales de las mascotas

La etología clínica veterinaria estudia, previene y diagnostica las alteraciones del comportamiento de animales.
Alejandra Rodríguez |El Universal
08 Noviembre, 2017 | 17:00 hrs.

En la convivencia entre humano y animal no sólo hay una imitación de conductas, sino también pueden reproducirse padecimientos mentales, como la ansiedad, la depresión y los trastornos neurológicos como la epilepsia.

La etología clínica veterinaria estudia, previene y diagnostica las alteraciones del comportamiento de animales como perros, gatos, aves y hurones, y diseña terapias para tratarlas.

El doctor Alberto Tejeda Perea, es coordinador del área clínica del Hospital de Especialidades en Etología y Fauna Silvestre de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los trastornos de ansiedad son los que más trata Tejeda, “cuando la ansiedad en un animal doméstico no se atiende oportunamente, se puede caer en problemas de agresión y depresión”.

Entre los pacientes del etólogo los más recurrentes son los perros, con trastornos de ansiedad generalizada. Un perro con este padecimiento presenta peso bajo, estado permanente de nerviosismo y no duerme bien.“La sintomatología es muy parecida a la de un ser humano cons trastornos de ansiedad”, afirma Tejeda.

La ansiedad en los animales domésticos se debe tratar con una terapia conductual y en los casos más graves con fármacos como los psicotrópicos. El apego emocional entre una mascota y su dueño puede generar trastornos mentales. Por ejemplo al dejarlos solos, se presenta lo que se conoce como ansiedad por separación o síndrome de ansiedad generalizada.

Para los animales que sufren ansiedad por separación reaccionan destruyendo todo lo que encuentra a su paso, el médico veterinario recomienda se les administre benzodiacepinas, no obstante la medicación debe estar sustentada con un diagnóstico clínico.

“La mala comunicación con entre los animales y propietarios es la principal causa de los trastornos de conducta de los animales”, sostiene, Alberto Tejeda. Como en las terapias psicológicas se tiene que identificar la causa de la ansiedad, el ser humano tiene que observar a su mascota para identificar dónde está la falla.

Los Bull Terriers tienen una predisposición genética que los hace corretearse la cola frecuentemente, que en ocasiones los altera y hace reaccionar de manera agresiva. “Yo traté a una perra de este tipo, hay que  darle terapias de conducta y ocupacionales, y en este caso se recomienda medicación de por vida para estabilizar a la paciente”, señala Alberto.

Los gatos son más propensos a presentar episodios de epilepsia, que se manifiesta con agresión a su dueños.

Uno de los casos que más particulares que ha tratado Tejeda es una guacamaya que vivió mucho tiempo enjaulada en una tienda de mascotas, por lo cual desarrolló ansiedad severa, se arrancaba las plumas y era muy agresiva.

El tratamiento para la guacamaya fue cambiarla de jaula, otorgarle mayor libertad, modificar su alimentación y administrar fármacos.“La propietaria se compadeció de la guacamaya, decidió comprarla y darle tratamiento  para mejorar su conducta, afortunadamente después de algunos meses su conducta ha cambiado para bien”, sostiene Alberto.

El veterinario invita a ser dueños responsables y antes de adquirir un animal como mascota, ver cual es su comportamiento, qué cuidados necesitan, tipo de alimentación y que actividad física requieren.

Si tienes un animal con una conducta anormal, los tratamientos etológicos son una opción para curar a los animales de compañía.

 

 

 

 

 

QUÉ DICEN LOS USUARIOS

Información Relacionada