Especial

La enfermedad que impulsó el Ice Bucket Challenge

Ocasiona una debilidad progresiva que avanza hasta la parálisis total del enfermo
Rocío Mundo | El Universal
04 Enero, 2018 | 08:00 hrs.

Aunque se desconoce su causa exacta, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa relativamente frecuente, que afecta alrededor de cuatro personas por cada 100 mil habitantes.

Miguel David Castruita Flores, neurólogo del Hospital General de Zona 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Central Médica Durango, explica que en la esclerosis lateral amiotrófica la neurona motora, encargada de enviar información a los músculos para su movimiento, se desgasta o muere, lo que ocasiona una debilidad progresiva que avanza hasta la parálisis total del enfermo.

La enfermedad, que saltó al conocimiento de la población con el reto Ice Bucket Challenge en 2014 con el fin de recaudar donaciones para la causa, se caracteriza por provocar debilidad y rigidez en los músculos.

En la mayoría de las personas, señala el neurólogo, las manifestaciones clínicas comienzan en un 80% con debilidad muscular en brazos o piernas, y en un 20% con afectaciones en la “parte bulbar”, responsable de la deglución y el habla. Agrega que sólo en un porcentaje bajo se presenta deterioro cognitivo.

La edad de presentación promedio es de 56 años, aunque puede afectar a personas más jóvenes. Añade que la incidencia de esta enfermedad es mayor en hombres, es decir, 1.6 varones por cada mujer.

“Hasta el momento no se ha podido relacionar si existe un factor hormonal. Como la relación no es tan importante, no se ha podido identificar algo que esté directamente relacionado al aumento de la presentación en hombres”, asegura.

Por ahora, la esclerosis lateral amiotrófica no tiene cura conocida; sin embargo, el tratamiento multidisciplinario al que tienen acceso los pacientes con ELA retrasa “sólo un poco el progreso de la enfermedad”.

Castruita Flores señala que, una vez que ha sido diagnosticada mediante datos clínicos y electromiográficos, la esperanza de vida promedio de una persona con esclerosis lateral amiotrófica es de tres a cinco años. Sin embargo, asegura, existen casos excepcionales en los cuales, con el cuidado adecuado, se puede prolongar “muchísimo más, aunque obviamente se requieren recursos”.

Aclara que a diferencia de la esclerosis múltiple, enfermedad autoinmune e inflamatoria, cuyo pronóstico es más alentador, la ELA afecta exclusivamente a la neurona motora superior e inferior. Ambas enfermedades, sin embargo, no tienen cura.

El neurólogo recomienda que “cualquier paciente que presente debilidad en alguna parte del cuerpo acuda con el neurólogo lo antes posible. Si el diagnóstico se hace de manera precoz puede retrasar la progresión”, finaliza.

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