Especial

El trastorno mental que aqueja a Robert Pattinson

Las causas de este trastorno pueden relacionarse con factores genéticos y a una estructura anormal de las funciones del cerebro
Redacción | El Universal
01 Enero, 2018 | 08:00 hrs.

Robert Pattinson, famoso por personificar al vampiro Edward Cullen en la saga Crepúsculo, reconoció en 2009 padecer un trastorno maníaco depresivo, lo que, según el actor, le imposibilita ser una persona romántica.

"Solía ser romántico, pero actuar ha arruinado mis técnicas de seducción. Analizas demasiado todo, analizas como si dices una cosa le gustarán a alguna persona y si dices otras, no", admitió Pattinson en entrevista con la revista británica New.

De igual manera, el actor de 31 años afirmó que su higiene personal deja mucho que desear, al grado de que cualquiera de sus fanáticas perderían todo interés con tan sólo sentarse a su lado cinco minutos.

"Ha llegado al punto en el que no puedo soportar el aire a mi alrededor. Mi higiene personal es vergonzosa. Realmente, tengo poca ropa que me guste y como estoy viajando todo el tiempo no puedo comprarme algo más", agregó.

Alfonso Andrés Fernández Medina, psicólogo clínico por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que la bipolaridad es un trastorno afectivo que se caracteriza por alteraciones en el estado de ánimo.

“La persona que la padece no come bien, duerme mucho, tiene desesperanza y tendencias al suicidio”. Además de episodios maníaco depresivos, los cuales se manifiestan en promedio tres días en una semana.

Fernández Medina explica que la persona pasa de un estado de manía —sensaciones de euforia y vitalidad— en una semana, a vivir dos semanas de depresión, en las que experimenta sentimientos de tristeza y desesperanza.

El tratamiento para el trastorno bipolar, indica el psicólogo clínico, es mediante el uso de fármacos, como antidepresivos, anticonvulsivos y ansiolíticos, previamente prescritos. Junto con terapias cognitivo conductual para apoyar la modificación de pensamientos, conductas y mejorar la tolerancia a la frustración.

El trastorno bipolar, añade, es un padecimiento de difícil diagnóstico, debido a que suele confundirse con depresión. Por lo que pasan entre cinco y 10 años en determinarse si se está enfermo o no.

Las causas de este trastorno se desconocen; sin embargo, pueden estar relacionadas con factores genéticos y a una estructura anormal de las funciones del cerebro. La bipolaridad suele empezar en los últimos años de la adolescencia o al inicio de la edad adulta y, generalmente, dura toda la vida.

A manera de recomendación, Fernández señala que al detectar signos de bipolaridad se necesita acudir a una clínica de primer contacto. Especialmente, cuando en varias ocasiones las personas han sido referidas con psiquiatras y psicólogos por depresión, pues este podría ser indicados de que el trastorno bipolar está presente.

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