La ropa no puede proteger por completo a las personas de esta exposición. (Foto: Especial)

El humo del asado podría provocar cáncer

Esta sería otra vía de exposición a sustancias carcinógenas, al igual que la inhalación del humo de la parrilla y el consumo de carne asada a altas temperaturas
Redacción | El Mercurio
22 Junio, 2018 | 14:00 hrs.

El tentador aroma de un asado a la parrilla esconde también un riesgo para la salud: la combustión y el humo generado por el fuego produce sustancias tóxicas carcinógenas que pueden ser inhaladas por las vías respiratorias o ingeridas a través de la carne cocinada a una temperatura muy alta.

Se trata en particular de los llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), que están asociados al desarrollo de tumores y que, según un estudio chino, también podrían ser absorbidos a través de la piel.

Un dato que puede interesar al 92% de los chilenos que reconoce tener una parrilla en la casa, según una encuesta realizada por Cadem el año pasado. En ella se vio que en la mayoría predomina la de combustión a carbón (73%), y que siete de cada 10 connacionales participan en un asado al menos una vez al mes.

En el estudio, realizado por investigadores de las universidades de Beijing y Jinan, se plantea que la piel es una vía más importante para la absorción de compuestos carcinógenos producidos durante una parrillada que la inhalación. Además, sugieren que la ropa no puede proteger por completo a las personas de esta exposición.

El equipo dirigido por el doctor Eddy Zeng, del Laboratorio de Polución Ambiental y Salud de la U. de Jinan, examinó de cerca la exposición de la piel a los HAP del humo y las partículas desprendidas del asado. Se sabe que los HAP pueden provocar enfermedad pulmonar y mutaciones en el ADN.

Los investigadores dividieron a los voluntarios en grupos basándose en varios niveles de exposición a los alimentos asados y al humo de la parrilla. A través de muestras de orina, observaron que la mayor exposición a los HAP provino de comer alimentos a la parrilla; el contacto del humo con la piel quedó en segundo lugar, seguido de la inhalación del humo del asado.

Incluso, quienes se mantuvieron por más tiempo cerca de la parrilla estuvieron expuestos a una cantidad considerable de HAP por absorción de la piel, incluso si no comieron los alimentos.

Mirar con cautela

Para el doctor Julio Tapia, académico del Departamento de Oncología de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, los resultados de este estudio hay que mirarlos con cautela. "La metodología, el establecimiento de las cohortes de estudio y la falta de análisis estadísticos no son los más adecuados desde el punto de vista biológico".

De hecho, los investigadores no entregan datos concretos sobre el impacto de la absorción a través de la piel, sino principalmente inferencias.

De todas formas, conviene tener presente esta potencial vía de absorción de sustancias tóxicas, en especial considerando que Zeng y su equipo también plantean que si bien la ropa puede reducir la exposición de la piel a los HAP en el corto plazo, una vez que la ropa está saturada con humo de la parrilla, la piel puede absorber cantidades considerables de esas sustancias. Por ello sugieren lavarla inmediatamente después de haber estado en una parrillada.

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