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“Doctor, se me subió poquito el azúcar, a 130”

Antes se consideraba una enfermedad de los adultos mayores; la realidad es que no hay edad para empezar a prevenir
Víctor Manuel Rangel Porcayo | El Universal
14 Septiembre, 2017 | 13:26 hrs.

Algo que debemos entender es que 130 no es “poquito”, y la realidad es que si hemos tenido esta cifra, significa que ya llevamos algún tiempo con descontrol en la glucosa.

Con esta cifra podemos hacer el diagnóstico de un paciente diabético, que aún está a tiempo de recibir un tratamiento que evite la progresión de la enfermedad. Porque, en lo personal, cada día recibo más pacientes diabéticos que no se saben enfermos.

Por lo tanto, aconsejo que si en tu familia existen antecedentes de diabetes, realices al menos una vez por año una valoración por tu médico de confianza. De esta forma, podrás obtener un diagnóstico oportuno y recibir tratamiento y orientación de forma temprana para lograr evitar las complicaciones de la enfermedad.

¿Por qué es importante detectar a tiempo la enfermedad? La diabetes es una enfermedad crónica, multisistémica y degenerativa. El daño que se produce a los órganos del cuerpo es progresivo e irreversible. Sin embargo, al recibir el tratamiento adecuado y de forma oportuna, puedes evitar la progresión.

Me imagino que en algún momento has visto o conoces a alguna persona diabética con amputación de alguna extremidad o que ha perdido el sentido de la vista o se encuentra bajo tratamiento con hemodiálisis. Precisamente estas son las complicaciones más comunes a las que un paciente mal controlado se enfrenta.

¿A partir de qué edad? Antes se consideraba una enfermedad de los adultos mayores, ahora puedo decirte que mi paciente diabético más joven tiene 25 años. Y como mencioné anteriormente, él tampoco sabía que era diabético. La realidad es que no hay edad para empezar a prevenir.

¿Qué puedo hacer para prevenir la diabetes? La alimentación es uno de los elementos básicos. Como les digo a mis pacientes, si no modificas los hábitos alimenticios y comienzas a ejercitarte, por más medicamentos o insulina que te aplique, nunca controlaremos la enfermedad. Así que puedes comenzar por modificar la alimentación. Siempre puedes apoyarte con algún profesional de la salud (bariatras o nutriólogos).

¿Sabes cuántos alimentos debemos realizar al día? Por lo menos cinco. De esta forma evitas periodos de ayuno prolongados que pueden aumentar la cantidad de glucosa en el organismo.

Lo que intento inculcar con estas palabras es la modificación en la cultura de salud que tenemos. Debemos enfocarnos en la prevención de las enfermedades y no únicamente en su tratamiento. Aquí sí podemos aplicar el dicho: “Más vale prevenir que lamentar”

 

Víctor Manuel Rangel Porcayo

Médico general

Email: [email protected]

Teléfono celular: 55 3434 8172

 

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