Especial

¿De verdad da gastritis por estrés?

Esta es una creencia que tienen muchas personas pero ¿será cierta?
Redacción | GDA
13 Diciembre, 2017 | 10:00 hrs.

Siempre han existido dudas acerca de la relación entre las enfermedades intestinales y las mentales. ¿Es el estrés el que genera la gastritis? ¿O es al revés?

El dilema es tan grande como el del huevo y la gallina ¿Qué ocurre primero? Pero en este caso específico, los hallazgos indican que la relación entre las enfermedades intestinales y las mentales es de doble vía.

Los estados de estrés, ansiedad y depresión pueden somatizar (transformarse en algo físico) para afectar el intestino. Y a la vez, el sistema digestivo y su funcionamiento como un “segundo cerebro” pueden influir en el comportamiento y las emociones.

Luis Carlos Sabbagh, jefe de gastroenterología de la clínica Reina Sofía y expresidente de la Organización Panamericana de Gastroenterología, confirma que los casos de pacientes que comienzan a padecer una enfermedad digestiva que le da paso a una de tipo mental, o viceversa, son muy comunes.

El síndrome del intestino irritable es el motivo más frecuente de consulta, afirma el especialista, y señala que puede desarrollarse por factores genéticos o psicosomáticos, pues depende del estrés, la angustia y la depresión, y se proyecta hacia el abdomen y el intestino por medio de señales hormonales y nerviosas de ida y vuelta.

Según Sabbagh, el 60% de las personas pueden haber padecido algún grado de este síndrome por causa del estrés de la vida cotidiana. Pero no es la única afectación causada por trastornos mentales, pues estos se pueden manifestar con dolor abdominal, diarreas y estreñimiento, entre otros.

Respecto a bacteria del Helicobacter pylori la bacterióloga Diana Tapias explica que esta se adhiere a las paredes de la mucosa gástrica del estómago, generando laceraciones y causando fuertes dolores estomacales, y produce gastritis. Se calcula que puede afectar entre el 50 y 80% de la población en países en vías de desarrollo, según estudios de la Sociedad Médica de Massachusetts.

Una investigación realizada por estudiantes Colombianos de Medicina, de la Universidad de los Andes, en el 2016, también demostró que el estrés, la ansiedad y la depresión presentaron una relación del 91% entre los participantes del estudio, que eran pacientes con problemas digestivos.

El especialista Rodrigo Córdoba, presidente de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (Apal), respalda los hallazgos del estudio al afirmar que “enfermedades como el estrés crónico o la depresión pueden somatizar en enfermedades intestinales, ya que el sistema digestivo es muy sensible a las emociones”.

Científicos de la Universidad de Barcelona descubrieron que la hormona del estrés podría disminuir la aparición de enfermedades mentales. Esta hormona (un glucocorticoide) devuelve sus funciones al gen Ppmf1, el cual se altera tras eventos traumáticos.

Se trata de una gran paradoja para científicos y médicos, ya que esta misma hormona puede afectar en gran medida la salud. Lo cierto es que la complejidad en la relación entre las enfermedades intestinales y las mentales se basa en la presencia de miles de neurotransmisores tanto en el cerebro como en el intestino.

Y si bien esto comprueba que los dos sistemas están estrechamente relacionados y comunicados, existen todavía cientos de preguntas e incógnitas en cuanto a la influencia que ejercen las hormonas y neurotransmisores sobre diversos órganos y sistemas del cuerpo.

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