La FPI es una enfermedad pulmonar que no tiene cura. (Foto: Especial)

¿De qué murió Carlos Monsiváis?

Monsiváis es autor de numerosos textos que describen la cultura mexicana
Abigail Gómez |El Universal
19 Junio, 2018 | 16:00 hrs.

Este martes 19 de junio se cumplen ocho años de la muerte del célebre escritor mexicano Carlos Monsiváis. Tras permanecer durante varias semanas en el hospital, debido a problemas respiratorios, el cronista falleció en un hospital de la Ciudad de México a causa de una fibrosis pulmonar, tal como señaló El País.

La fibrosis pulmonar idiopática (FPI) es una enfermedad rara pero incurable, debido a que daña el tejido de los pulmones, el cual es sumamente frágil. Los términos que se utilizan para nombrar la enfermedad explican el tipo de padecimiento que es. En este sentido “fibrosis” significa endurecimiento ,”pulmonar” por ser relativo a los pulmones e “idiopática” que se desconoce su origen, de acuerdo con información de la Asociación de Familiares Enfermos de Fibrosis Pulmonar Idiopática en España.

Debido a que es una enfermedad rara, la FPI suele ser diagnosticada de manera incorrecta o cuando ya se encuentra en un estado avanzado, también por está razón suele diagnosticarse en personas mayores, aunque a veces no se sabe en qué momento comenzó a desarrollarse.  

Cuando una persona padece FPI, sus pulmones no se expanden tan bien como un pulmón sano debido a que el tejido fibroso (endurecido) del pulmón no se mueve con facilidad, lo que obstaculiza la respiración del paciente. Además, el tejido fibroso ubicado entre los alvéolos y los capilares es más grueso, dificultando así la entrada de oxígeno en el cuerpo y la salida de dióxido de carbono del cuerpo”, señala la institución.

La mayoría de las veces el FPI no presenta síntomas en sus inicios y si los presenta estos suelen ser ignorados por no considerarse graves; sin embargo, comienzan a empeorar conforme la enfermedad avanza, cuando esto ocurre el paciente podría experimentar los siguientes síntomas.

Tos seca, dificultad para respirar, cansancio, mayor frecuencia de resfriados e infecciones pulmonares, coloración azulada de la piel (llamada cianosis), deformación de las uñas de las manos (llamada acropaquia) así como pérdida de apetito y de peso”, informa la institución. Con el tiempo, es posible que también desarrolle alguna enfermedad cardíaca y coágulos sanguíneos.

Para diagnosticarla, los médicos pueden recomendar un examen de la función pulmonar, una tomografía axial computarizada o bien, en algunos casos, una biopsia para confirmar pruebas cuyos resultados no sean precisos. Debido a que esta enfermedad no tiene cura el tratamiento consiste únicamente en controlar los síntomas y alargar la esperanza y calidad de vida del paciente.

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