La mamá de Héctor se levantaba a las cuatro de la maña para poder llevarlo a sus terapias.

“Cuando me diagnosticaron hemofilia me dijeron que no viviría más de 30 años”

A Héctor Hugo Hernández los doctores le pronosticaron máximo 30 años de vida, en la actualidad tiene 31
Fernando Guevara| El Universal
25 Mayo, 2019 | 14:00 hrs.

Héctor Hugo Hernández es un paciente con hemofilia, en la actualidad tiene 31 años y para sus padres es un milagro que siga vivo, “cuando me diagnosticaron hemofilia A severa, los doctores les dijeron a mis papás que no viviría más de 30 años”, contó durante su intervención en el “Foro Hemofilia” organizado por Roche.

Para Héctor tener esta enfermedad significa una oportunidad, ya que cuenta que lo hizo consciente de sus debilidades y de sus miedos y de no rendirse nunca ante las adversidades de la vida.

En el foro abrió su corazón y contó que de niño no tuvo el tratamiento adecuado, además de que no tenía seguridad social y sus papás vivían al día. Debido a la enfermedad sangraba tres veces al día y básicamente recuerda que su infancia la pasó en un hospital, sin poder jugar como los demás niños.

A los 10 años de edad no podía caminar, por lo que le daba pena moverse, ir a la escuela o salir a la calle, vivía en depresión por su situación.

Todo esto cambió en su adolescencia, etapa en la que se dio cuenta de todo el esfuerzo que hacían sus padres porqué él estuviera bien y sacarlo adelante; “mi mamá se levantaba a las cuatro de la madrugada para llevarme a las terapias, eran dos horas de traslado y dos horas de regreso, más las horas que duraba la terapia, después de dejarme en la casa ella se iba a trabajar”.

“Duré en un tratamiento alrededor de seis años, después conseguí seguridad social en el Hospital Siglo XXI e iba a tratamiento cada vez que sangraba”, contó Hernández.

A los 18 años su vida cambió al conseguir profilaxis primaria, la cual podía llevarse a su casa el tratamiento y aplicársela cuando fuera necesario.

En la actualidad, Héctor Hugo es una persona que puede desarrollar su vida normal, camina y se mueve, tiene dificultades para caminar rápido ya que la hemofilia ha desgastado un poco sus tobillos y rodillas, sin embargo, esto no le impide hacer las actividades de una persona común.

Héctor está apunto de terminar la carrera de Ciencias de la Comunicación, no obstante, cuenta que ha sufrido discriminación laboral; “a la hora de buscar un empleo siempre me cierran las puertas cuando digo que padezco de hemofilia, esto no me parece justo ya que yo puedo cumplir con lo que hace una persona común”.

Actualmente, maneja las redes sociales de la Federación de Hemofilia de la República Mexicana lo que le permite interactuar con otros pacientes con hemofilia y aclarar sus dudas sobre la enfermedad y los tratamientos a seguir.

A pesar de las dificultades que ha tenido a lo largo de su vida, Héctor es un ejemplo de que las personas con hemofilia pueden salir adelante y llevar una vida normal siempre y cuando lleven un tratamiento adecuado.

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