Especial

¿Cuáles son las lesiones que deja la pólvora?

El riesgo no es sólo para quien la manipula,también corren peligro los observadores
Ronny Suárez | GDA
26 Diciembre, 2017 | 12:00 hrs.

Diciembre es sinónimo de tantas cosas buenas como de una mancha que se rehúsa a desaparecer. Cada año, por esta época, saltan a los medios de comunicación decenas de casos de personas quemadas por pólvora, no obstante los esfuerzos de las autoridades para reducir estas tristes estadísticas en el país.

Según Hernán Quijada, subdirector de análisis de riesgo del Instituto Nacional de Salud de Bogotá, Colombia, entidad que hace el monitoreo y registro de los quemados por esta causa, el 95% de las lesiones que deja la pólvora son quemaduras, aunque también se presentan afectaciones por contusiones, daños oculares y auditivos y amputaciones.

Tristemente, los niños de entre 10 y 14 años, en primer lugar, y los de 15 a 19 años, en segundo, son los más afectados por la pólvora. Y el riesgo, apunta el experto, no es sólo para quien la manipula, pues en realidad un alto porcentaje de personas que sólo son observadoras terminan como víctimas de esquirlas e impactos.

Entre los artefactos más peligrosos –agrega Quijada–, la lista la lideran los totes, un tipo de pólvora que se arrastra y puede desprender chispas y, por esa vía, causar afectaciones directamente a la piel o iniciar llamas en la ropa. Pero también son igual de riesgosos los voladores, los cohetes y las llamadas luces de Bengala, que parecen inofensivas.

Otras quemaduras

Además de que algunos insistan en la manipulación indebida de artefactos pirotécnicos –prohibidos en la mayor parte del país–, la cirujana plástica Patricia Gutiérrez de Reyes, asesora de la unidad de quemados del Hospital Simón Bolívar, en el norte de Bogotá –centro de referencia para la atención de este tipo de pacientes–, confirma que durante las celebraciones de fin de año se multiplican los casos de personas que sufren quemaduras, ya sea por accidentes caseros.

Gutiérrez de Reyes aclara, en primer lugar, que la principal recomendación que debe tener en cuenta una persona para asistir a otra por quemaduras o atenderse a sí misma es buscar con máxima urgencia un centro médico.

“Muchas personas no lo hacen por temor a ser sancionadas, en el caso de la pólvora, o porque confían en ungüentos o recetas familiares que lo único que pueden hacer es empeorar el problema”, dice. Y explica que aplicar cualquier sustancia sobre la herida puede contaminar la zona e impide que se realicen procedimientos quirúrgicos inmediatos.

La experta, en ese sentido, es clara en advertir que en casos de emergencias por quemaduras, hacer menos es más, pues hay pocas cosas que se pueden hacer en el ámbito casero para atender estos casos. Lo único que funciona, enfatiza, es aplicar agua fría en el lugar afectado.

Linda Guerrero, cirujana plástica, directora de la Fundación del Quemado y directora del banco de piel del Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud (IDCBIS), coincide en la importancia del agua limpia y fría para lavar las zonas afectadas y reducir las concentraciones de calor en la piel.

También está de acuerdo en que café, mantequilla y cualquier otro producto que se aplique puede complicar la herida. Aconseja, en esa medida, suministrar un acetaminofén (paracetamol) a la persona afectada y apresurarse a acudir a los servicios de urgencia.

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