El estudio no incluye los posibles efectos de la exposición a los bebés. (Foto: Especial)

Contaminantes químicos dejan huella en mujeres embarazadas

Se analizó el metabolismo de 750 mujeres embarazadas a través de pruebas de orina y en cordón umbilical.
Redacción | El Universal
26 Noviembre, 2018 | 11:00 hrs.

Un estudio publicado en la revista Environmental Science & Technology, dirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), analizó la relación entre la exposición a múltiples contaminantes químicos y cambios en procesos metabólicos durante el embarazo.

En este estudio, el equipo investigador probó la hipótesis de que la exposición de mujeres embarazadas a contaminantes químicos, incluso a niveles bajos, deja una huella en su metabolismo.

Para su elaboración se utilizaron datos de 750 mujeres embarazadas de las cuales se determinó su ‘exposoma’ (la cantidad de exposición química a las que han estado sujetas).

Para ello midieron las concentraciones de 35 exposiciones químicas por medio de muestras de sangre del primer trimestre, en orina (primer y tercer trimestre del embarazo) y en cordón umbilical.

Para evaluar posibles cambios metabólicos se midieron 65 metabolitos (sustancias producidas durante el metabolismo) de muestras de orina tomadas en el primer y tercer trimestre del embarazo.

El análisis identificó nuevas asociaciones entre exposición y metabolitos. Una de ellas reveló que existía la presencia de arsénico en la orina y en un metabolito orgánico llamado TMAO, producido por la flora intestinal.

Es así que algunas madres del estudio presentaron niveles particularmente elevados de arsénico, comparado con otras poblaciones de países europeos, Australia o EEUU, lo cual se debe seguramente al mayor consumo de mariscos.

“Nuestros resultados van en la misma línea que estudios previos y sugieren que estos metales son disruptores endocrinos”, explica Léa Maitre, investigadora de ISGlobal.

Por ejemplo, la exposición a bifenilos policlorados (PCB) se asocia con un menor crecimiento fetal y el metilmercurio y los pesticidas organofosforados afectan al desarrollo neurológico.

Los resultados tienen implicaciones epidemiológicas y clínicas pues los resultados reflejan que alteraciones químicas en el ambiente uterino que podrían afectar al desarrollo fetal y a la salud de los bebés a largo plazo.

Sin embargo, también se advierte que, este estudio no evalúa las consecuencias de estas exposiciones sobre el metabolismo de los bebés aunque ya se trabaja en una segunda parte que sí estudié estos efectos.
 

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