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¿Cómo es tener alergia al agua?

Este padecimiento es más común en mujeres, quienes empiezan a manifestar síntomas al inicio de la pubertad
Redacción | El Universal
22 Febrero, 2018 | 08:00 hrs.

Kerrie Armitage es una de las 32 personas en todo el mundo con urticaria acuagénica, una rara condición en la que se desarrollan ronchas después de que la piel ha entrado en contacto con el agua, independientemente de su temperatura.

Kerrie, de 29 años, fue diagnosticada con este padecimiento hace cuatro años luego de que le aparecieran erupciones en uno de sus brazos por mojarse en una tormenta.

De acuerdo con el Centro de Información de Enfermedades Raras y Genéticas (GARD, por sus siglas en inglés), la alergia al agua, como también es conocida, es una de las formas de urticaria, en la que las lesiones en la piel son consecuencia de estímulos o cambios físicos del medio ambiente.

La causa exacta de su aparición se desconoce. Se sabe, sin embargo, que este padecimiento es más común en mujeres, quienes empiezan a manifestar síntomas al inicio de la pubertad.

Estos incluyen ronchas pequeñas, localizadas con mayor frecuencia en cuello, brazos y parte superior del tronco, picazón y esparcimiento de éstas dentro de 30 a 60 minutos aún cuando ya no se está expuesto al agua.

La enfermedad hizo que Kerrie tuviera miedo de besar y abrazar, tanto a su marido como a sus hijos, debido al sudor, pues también éste es un detonante para exposición de los síntomas.

“Si los labios de Peter están mojados, la saliva puede hacerme reaccionar. Tiene que asegurarse de que están secos para que no me dé un ataque de asma”, comentó al Daily Mirror.

El diagnóstico de urticaria acuagénica, señala GARD, se confirma a través de una “prueba de provocación por agua”, en la cual una compresa de agua a 35 grados centígrados es colocada en la parte superior del cuerpo durante 30 minutos.

El uso de estas pruebas debe evitarse si los pacientes refieren que haber tenido síntomas graves, indica.

Al ser una enfermedad muy rara, que afecta a uno de cada 230 millones de individuos a nivel mundial, existen pocos datos sobre la eficacia de los tratamientos individuales.

La mayoría de las personas con esta condición, sin embargo, son tratados con antihistamínicos, medicamentos que inhiben a las células de la piel liberar sustancias que producen los síntomas.

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