Especial://pixabay

Buscan que humanos se regeneren como los ajolotes

Esta hazaña representa una oportunidad para aprender sobre la reprogramación celular natural en animales
Redacción | El Universal
02 Febrero, 2018 | 08:00 hrs.

Casi dos millones de personas en Estados Unidos viven con las consecuencias de haberse sometido a la amputación de un miembro, debido a una lesión o enfermedad. Y aunque se espera que esta cifra aumente, hasta ahora no se ha ideado ninguna terapia biológica que ofrezca una solución a este problema.

Se sabe que los humanos y algunos mamíferos tienen capacidades regenerativas limitadas en partes clave como las extremidades. Las salamandras ajolote, por el contrario, son capaces de reemplazar por completo los miembros que han perdido a lo largo de su vida, siendo anatómicamente similares a las extremidades humanas.

Esta hazaña, señala Jessica Whited, licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Missouri y autora principal de la investigación, representa una oportunidad para aprender sobre la reprogramación celular natural en animales.

“Si bien la regeneración del miembro ajolote se conoce desde hace siglos, gran parte del detalle mecanicista crucial a nivel molecular ha permanecido esquivo”. Por ello, se han desarrollado herramientas que permitan investigar la regeneración de las extremidades en estos anfibios, con la finalidad de estimular la regeneración en los seres humanos.

Pero, ¿cómo los animales usan el blastema —colección de células desdiferenciadas y células madre derivadas de los tejidos del muñón— para orquestar la regeneración de una extremidad completa?

A esta pregunta, Whited asegura que tanto los mamíferos como los humanos no responden a la mayoría de las amputaciones creando blastemas. Por lo que esta diferencia puede ser la base de su incapacidad para regenerarse.

En el caso de los ajolotes, después de perder una extremidad, un coágulo de células sanguíneas detiene rápidamente el sangrado en el sitio del corte. Una capa de células, posteriormente, cubre el plano de amputación, formando una estructura llamada epidermis herida.

Durante los próximos días, las células de esta epidermis crecen y se dividen para formar una estructura en forma de cono, conocida como blastema.

Se cree que las células que componen el blastema son huesos, cartílagos, músculos u otras células que pierden su identidad para volverse similares a las células madre, las cuales pueden convertirse en uno de muchos tipos diferentes de células.

Jessica Whited espera que este trabajo conduzca a una mejor comprensión de la biología para que más adelante se pueda estimular la regeneración en humanos.

QUÉ DICEN LOS USUARIOS