Investigadores analizaron muestras fecales de 30 bebés prematuros con ECN y 39 controles pareados por edad. (Foto: Especial)

Anticuerpo en la leche materna previene enfermedad mortal en bebés

Cuanto más bacteria estén relacionadas con la IgA, menor será la probabilidad de que desarrollen NEC, dice estudio
Redacción | El Universal
18 Junio, 2019 | 17:34 hrs.

Un anticuerpo presente en la leche materna previene la enterocolitis necrotizante (NEC), una enfermedad bacteriana a menudo mortal, en bebés prematuros, según un estudio publicado en la revista Nature Medicine.

Se trata de la inmunoglobulina A (IgA), anticuerpo que se une a las bacterias en el intestino. Por lo que cuanto más bacterias estén relacionadas con la IgA, menor será la probabilidad de que desarrollen NEC.

Dado que los bebés prematuros obtienen IgA sólo de la leche materna en sus primeras semanas de vida, los autores enfatizan la importancia de la leche materna para estos menores.

Para ello, investigadores de la Universidad de Pittsburgh y del Hospital de Niños UPCM de Pittsburgh analizaron muestras fecales de 30 bebés prematuros con ECN y 39 controles pareados por edad.

En general, los bebés alimentados con leche materna tenían más bacterias intestinales unidas a IgA en comparación con aquellos que recibieron fórmula.

Incluso los que desarrollaron la enterocolitis necrotizante tenían más probabilidades de haber sido alimentados con estos productos.

Al rastrear los microbiomas intestinales a lo largo del tiempo, también se descubrió que en los niños sanos la bacteria Enterobacteriaceae, presente en la NEC, estaba atada por la inmunoglobulina A. Esto permitía que floreciera la flora bacteriana.

Mientras que en los recién nacidos con ECN en los días previos al diagnóstico, las enterobacerias no unidas a IgA fueron libres de hacerse cargo.

Para demostrar la causalidad entre el anticuerpo y la enfermedad, el equipo de investigadores utilizó un modelo de ratón pues al nacer su desarrollo intestinal es equivalente al de un humano nacido a las 24 semanas.

Algunos ratones fueron criados para que no pudieran producir IgA en la leche materna. Estos fueron más susceptibles a desarrollar NEC tanto como sus compañeros de camada alimentados con fórmula.

“Por lo tanto, la lactancia materna en sí misma no es suficiente para la prevención de NEC. La leche debe contener IgA para conferir este beneficio específico”, se lee en el artículo.

El tratamiento para ese padecimiento no es suficiente con agregar IgA en la fórmula, debido a que la leche materna tiene otros beneficios, apuntaron los autores.

"Lo que demostramos es que la IgA es necesaria pero puede que no sea suficiente para prevenir la NEC", finalizó Timothy Hand, autor principal de la investigación.

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