La cafeína nos ayuda a sentirnos despiertos. (Foto: Especial)

¿Qué hace que nos hagamos adictos al café?

La cafeína posee una estructura molecular similar a la adenosina
Abigail Gómez |El Universal
10 Mayo, 2018 | 09:00 hrs.

Para muchos, tomar café es uno de los grandes placeres de la vida. El olor, la sensación de que te despierta por la mañana, el sabor amargo y muchas otras cosas hacen del café una bebida sin la que algunos no pueden vivir. Pero, ¿por qué muchos no se sienten despiertos al iniciar el día si no beben su taza de café?

Un artículo del New York Times titulado “¿Cómo tu cerebro se vuelve adicto a la cafeína? señala ese efecto estimulante que las personas buscan en el café es resultado de un increíble proceso químicoque ocurre en el cerebro cuando la cafeína entra en nuestro torrente sanguíneo.

La cafeína (que se encuentra en el café y en otros estimulantes) es la responsable quitar de nuestro cuerpo esa sensación de cansancio y su estructura química es muy similar a una molécula que el cuerpo produce de forma natural: la adenosina. La adenosina es la responsable de que nos sintamos cansados y sin ganas.

El estudio “Cafeína para el tratamiento del dolor” explica mejor este proceso. En él se señala que dentro del cerebro existe un receptor específico para la adenosina pero cuando ambos se unen algunas funciones en el cerebro se vuelven más lentas y eso genera una sensación de cansancio.

Es ahí cuando llega al rescate la cafeína pues al tener una estructura muy parecida a la adenosinaencaja perfectamente en sus receptores impidiendo que se genere ese efecto de aletargamiento.

Pero, aunque todo parezca increíble en este proceso, el estudio también señala que la cafeína provoca que se generen más receptores de adenosina en el cerebro por lo que con el paso del tiempose necesita cada vez más café para obtener el mismo resultado.

La buena noticia es que, aunque dejar la cafeína puede generar síndrome de abstinencia, cuando se deja de tomar café los receptores extra desaparecen y todo vuelve a la normalidad.   

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