Especial

¿Qué enfermedades puedes contagiarte en una piscina?

El virus al ser intracelular muere a las dos o tres horas de estar fuera del cuerpo humano
Redacción | El Universal
23 Enero, 2018 | 11:00 hrs.

En temporada de calor no hay nada más refrescante y placentero que nadar en una piscina. Pese a lo divertido que esto pueda ser, es importante tomar ciertas precauciones para evitar el contagio de enfermedades infecciosas causadas por gérmenes y sustancias químicas que hay en el agua.

Estas enfermedades se propagan al tener contacto con agua contaminada, al tragarla o respirarla en piscinas, jacuzzis y parques acuáticos. Siendo las más comunes los padecimientos gastrointestinales, que son transmitidos al ingerir un microorganismo infeccioso mientras se está en el agua.

“En promedio, las personas tienen cerca de 0.14 gramos de heces en sus traseros que, al enjuagarse, pueden contaminar el agua de lugares de recreación acuática. Además, cuando alguien está enfermo con diarrea, sus heces pueden contener millones de gérmenes”, señaló el Centro para el control y prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Es por esto que una persona con diarrea contamina con facilidad el agua de una piscina y al tragar aunque sea una pequeña cantidad de ésta la persona puede enfermar.

En el caso de enfermedades de transmisión sexual (ETS), como sífilis, VIH o el virus de papiloma humano, el contagio por sumergirse en una piscina es imposible, puesto que debe existir un contacto directo de persona a persona.

“La contaminación es de mucosa a mucosa, ya sea mucosa oral, genital o anal. Invariablemente debe de haber un contacto directo para que haya esa transmisión de infección”, señala José Fidel López, urólogo adscrito al Hospital San José de Querétaro.

El virus al ser intracelular, es decir, requiere de una célula huésped para reproducirse, muere a las dos o tres horas de estar fuera del cuerpo humano. Por ello, estas enfermedades no pueden transmitirse a través del contacto casual.

Por su parte, Edward Brooks, especialista en enfermedades infecciosas de Stanford Health Care, explica al diario Huffington Post que no hay existe evidencia de que una persona pueda contraer una ETS al nadar en una piscina.

La transmisión de enfermedades de transmisión sexual a través de un jacuzzi o piscina sólo sería posible si dos personas se involucran en actividad sexual mientras están en el agua, debido a que es necesario un intercambio íntimo de fluidos corporales para que estos padecimientos se propaguen, destacó Brooks.

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