Mientras las arterias se vuelven rígidas con el tiempo, el proceso se hace más lento en los niños que han estado más activos. (Foto: Especial)

Niños activos tendrán mejor salud cardiovascular cuando crezcan

La actividad física en niños de tres años beneficia la salud de los vasos sanguíneos y la capacidad cardiovascular
Redacción | El Universal
12 Junio, 2019 | 15:17 hrs.

La actividad física durante la primera infancia puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular de los niños en años posteriores, según un estudio de la Universidad de McMaster, en Canadá.

El reporte, publicado en la revista Pediatrics, determinó que la actividad física en niños de tres años beneficia la salud de los vasos sanguíneos, la capacidad cardiovascular y es clave para prevenir indicadores de riesgo que pueden conducir a enfermedades cardíacas en adultos.

“Muchos de nosotros tendemos a pensar que la enfermedad cardiovascular afecta la edad avanzada, pero las arterias comienzan a endurecerse cuando somos muy jóvenes”, explicó Nicole Proudfoot, autora principal de la investigación.

Es por ello que se necesita garantizar que los niños tengan muchas oportunidades de mantenerse activos para tener tener un corazón y vasos sanguíneos lo más saludables posible, dijo.

En el estudio participaron más de 400 niños de entre tres y cinco años, a quienes se les midieron y analizaron la condición cardiovascular, rigidez arterial y presión arterial durante los tres años de seguimiento.

Para calcular la aptitud cardiovascular, los investigadores midieron cuánto tiempo podrían durar los niños en una prueba de esfuerzo y qué tan rápido recuperaban sus ritmos cardíacos después del ejercicio.

Hicieron un seguimiento de la actividad física cada año a través de un acelerómetro colocado en la cintura de los participantes durante una semana. Esto les permitió determinar la cantidad e intensidad de la actividad diaria.

Los hallazgos determinaron que mientras las arterias se vuelven rígidas con el tiempo, el proceso se hace más lento en los niños que han estado más activos.

Los menores también mostraron más resistencia en la caminadora, lo que sugiere que tenían una mejor condición cardiovascular y que su ritmo cardíaco disminuía más rápido después del ejercicio.

Si bien los resultados mostraron que la actividad física total tuvo efectos favorables en la salud cardiovascular, el ejercicio más intensa fue más beneficiosa.

Los resultados fueron similares entre los y las niñas que participaron en el estudio, aunque se encontró una influencia positiva sobre la presión arterial de las niñas.

"Sabemos que la actividad física es clave para la salud cardiovascular, pero estos hallazgos apuntan a los efectos protectores que puede tener en una etapa muy temprana de la vida", dijo Maureen MacDonald, co-investigadora del estudio.

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