Durante esta etapa los órganos y sistemas crecen con mayor velocidad. (Foto: Especial)

Mala nutrición en los primeros “1000 días” del bebé aumenta riesgo de obesidad

Si la alimentación no es la correcta en esta etapa es más probable que sean adultos con obesidad
Darinka Gómez | El Universal
04 Junio, 2019 | 16:00 hrs.

Los primeros mil días de un bebé son fundamentales ya que es durante esta etapa cuando los órganos y sistemas crecen con mayor velocidad y cuando el bebé atraviesa un proceso de programación con los nutrientes que consume en este periodo.

Así lo explicó la nutrióloga Vanessa Hernández, especialista en pediatría, durante la presentación de la plataforma Baby&Me lanzada por Nestlé.

Según señala, estos mil días tienen un impacto no sólo en la salud a corto plazo del bebé sino también a largo plazo pues si la alimentación no es la correcta en esta etapa incrementan las probabilidades de que sea un niño y un adulto con obesidad.

“En nutrición llamamos los primeros “1000 días” a los 270 días de la mujer en el embarazo y los dos años siguientes del bebé después del parto. Además de cuidar la alimentación en estos días, ahora también se comienza a trabajar con la mamá incluso antes de que se embarace”, comenta.

En el pasado los cuidados en la nutrición iniciaban hasta que los niños ya eran grandes pero en la actualidad, en esas etapas ya presentan problemas de obesidad, por lo que ahora se busca empezar desde sus primeros alimentos.

“Este periodo es de suma importancia para implementar intervención que garantice salud para la personas”, explicó Hernández.  

La alimentación de los primeros mil días se divide en: nutrición en el embarazo, lactancia, alimentación complementaria e introducción a alimentación familiar.

La vigilancia de la nutrición antes y durante el embarazo permite que la mamá esté sana, tenga un peso adecuado y comience a implementar nuevos hábitos de alimentación. Por otro lado, si la mujer presenta obesidad en esta etapa el bebé tiene mayor riesgo de desarrollarla también.

En este periodo es vital la suplementación correcta de vitaminas y minerales ya que algunos estudios han demostrado que la mayoría de los bebés en México presentan deficiencia de hierro sus primeros meses de vida.

En el periodo de lactancia (de cero a seis meses) lo importante es que el único alimento sea la leche materna o fórmula en caso de ser necesario.

Al llegar a la alimentación complementaria (de seis meses al año) lo más recomendado es incluir alimentos  ricos en hierro y zinc, no abusar de las proteínas y por ningún motivo dar azúcar añadida a los niños (jugos, dulces, galletas, entre otros).

Por último, cuando los niños comienzan a introducirse a la alimentación familiar es importante que los padres hayan trabajado en mejorar sus hábitos alimenticios ya que si su alimentación no es buena los niños tendrán estos hábitos también.  

 

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