Nueva Zelanda, Reino Unido y Holanda son los principales productores de este tipo de huevo. (Foto: Especial)

Los huevos de "gallinas felices" no son más nutritivos

Los consumidores asocian el bienestar animal con la calidad de los productos
Redacción | El Mercurio
23 Julio, 2018 | 17:00 hrs.

Los huevos de “gallinas felices” son aquellos que se producen en ambientes más parecidos a los naturales. Este tipo de producto ha aumentado su preferencia por parte de los consumidores, pues se piensa que una "gallina feliz” debería producir huevos de mejor calidad. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Adelaida, en Australia, concluyó que no es posible comprobar de manera definitiva que las condiciones de las gallinas mejoren la calidad del huevo.

Si bien los países líderes en la producción de este tipo de huevos -entre los que se encuentran Nueva Zelanda, Reino Unido y Holanda-, han propiciado la producción de huevos de "gallinas felices" en pos de mejorar el bienestar de las aves productoras, la gente también asocia esta tendencia con un huevo superior.

Científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos descubrieron que los huevos de "gallina feliz" tienen la misma cantidad de colesterol que los producidos de forma tradicional. Incluso, los primeros tendrían un porcentaje levemente mayor de grasa. "El valor proteico de un huevo producido bajo este sistema comparado con uno producido de forma convencional es el mismo", asegura Gladys Valdés, nutricionista de la  Clínica Vespucio.

Pero en cuanto a otras características sí podrían ser mejores, agrega la especialista. "Dado que las 'gallinas felices' pueden tener una alimentación más variada, el color de su yema se “intensifica", dice. Esto se daría porque las grasas presentes serían de mejor calidad. Por eso, agrega, estos huevos pueden ser más sabrosos.

Bienestar animal

La opción de Francia por transformar completamente su producción de huevos está directamente relacionada con el bienestar animal, y esto requiere que se cumplan una serie de condiciones. "En Europa, inicialmente el foco estaba puesto en la construcción, en el alojamiento de las aves. Pero hoy eso se ha movido hacia las condiciones específicas de donde está el animal y cómo ellas facilitan su bienestar", dice Patricio Kurte, gerente de Chile Huevos.

Según la definición del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), un animal cuenta con buenas condiciones de bienestar "si está sano, cómodo, bien alimentado y seguro; si puede expresar formas innatas de comportamiento y si no padece sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego".

Teniendo eso en consideración, el mismo SAG, en conjunto con Chile Huevos e investigadores de varias universidades, han estado trabajando en un manual de buenas prácticas para garantizar el bienestar de las gallinas.

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