Especial

Los gatos pueden evitar que padezcas asma

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las vías respiratorias
Redacción | El Universal
22 Febrero, 2018 | 12:00 hrs.

¿Te imaginas vivir con la sensación de que te falta el aire, no poder respirar de manera adecuada, tener que usar un inhalador y otros medicamentos de por vida? Esta sensación es la que tienen de manera latente las personas que sufren asma.

Al contacto con animales específicamente a los gatos y perros se les ha atribuido ser potenciales generadores del asma, pero un estudio publicado en la revista ScienceDirect ha demostrado que aquellos que crecieron con un gato tienen una probabilidad mucho más baja de padecer asma.

Jakob Stokholm dirigió el estudio en el Centro de Estudios de Copenhague sobre el Asma en la Infancia (COPSAC) y señala en su resultados que los gatos evitan que se active en los recién nacidos el gen 17q21, que duplica el riesgo de desarrollar asma en los niños.

La metodología del estudio tomó una muestra poblacional de 377 niños daneses cuyas madres tienen asma. Los investigadores mapearon los genes de los niños, tomando en cuenta su predisposición genética de padecer la enfermedad, recolectaron información sobre su crianza y entorno (incluyendo si habían crecido con perros o gatos) y tomaron muestras de su hogar mediante una serie de encuestas realizadas a los padres.

Tras cinco años de estudio, los resultados revelan que los gatos eliminan el riesgo de desarrollar asma entre los niños con una variación del gen 17q21, llamado TT, que es el responsable que se desarrolle la enfermedad.

Además, los investigadores consideran que esta resistencia a padecer asma se debe a una variación genética que juega un papel importante en el desencadenamiento de la enfermedad y que de alguna manera se apaga en presencia de un gato.

La investigación atribuye a los gatos el generar mayor resistencia en los niños, gracias a las bacterias que los felinos portan, así como los hongos o los bacterias que introducen en el hogar y al convivir con los menores.

En la investigación se determinó que sólo los gatos reducen el riesgo de desarrollar asma entre los niños portadores de la variante del gen TT. Los perros no tienen el mismo efecto, apuntaron los científicos en el estudio.

Los análisis realizados en el estudio sugieren que los gatos no solo protegen contra el asma, sino también contra la neumonía y la inflamación de las vías respiratorias inferiores en los niños pequeños.

Sergio Monraz Pérez, neumólogo adscrito a la Subdirección Médica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), señala que el asma es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las vías respiratorias.

Cuando las paredes internas de estas vías se sensibilizan tienden a hincharse y a reaccionar contra aquellas cosas a las que se tiene alergia. Al ocurrir esto, los pulmones reciben menos aire y se manifiesta el asma.

 

QUÉ DICEN LOS USUARIOS