Especial

Los beneficios a tu salud que te trae viajar

Probar comidas desconocidas y comunicarse en otros idiomas son desafíos a los que se enfrentan los viajeros
Redacción | GDA
28 Diciembre, 2017 | 09:00 hrs.

Oír acentos distintos, probar comidas desconocidas, comunicarse en otros idiomas y aprender a encontrar rutas nuevas son desafíos a los que se enfrentan quienes viajan. Ellos abandonan la rutina y encaran situaciones que, según expertos en diversas ramas, resultan ser beneficiosas para la salud.

“Nuestras neuronas pueden crear nuevas conexiones e incluso se pueden formar nuevas neuronas, pero para ello es clave entrenar al cerebro.

Y hay tres elementos para hacerlo: enfrentarlo a la novedad, la variedad y el desafío. Viajar cumple con los tres”, asegura. Germán Casas, psiquiatra especializado en niños y adolescentes y vicepresidente de Médicos sin Fronteras para América Latina.

“En los seres humanos existe el instinto epistemofílico, que nos lleva a conocer cosas nuevas, a satisfacer ciertas curiosidades, a entender más. Viajar es una forma de satisfacer ese instinto” sostiene Germán Casas.

Y cuando se viaja aumenta la producción de neurotransmisores como la serotonina y la adrenalina, explica. Luis Manuel especialista psicología, menciona la existencia de varios estudios que sugieren que viajar aumenta la satisfacción vital y el bienestar psicológico que las personas reportan.

“Al viajar uno está mucho más expuesto que en el día a día a ver cosas y gente nuevas, a aprender de otras realidades. Es como armar un rompecabezas, hacer una sopa de letras o cualquier reto cognitivo. Se trata de poner el cerebro en manual, no en automático”, explica el doctor Silva, para quien viajar ayuda a encontrar puntos de vista alternativos.

La psicóloga Juliana Peñaloza coincide en lo beneficioso que es romper la rutina y abrir la mente: “Esto contribuye a que las personas se vuelvan mucho más creativas y sensibles, a que empiecen a ver su realidad cotidiana de una manera distinta”.

Según el médico Santiago Rojas, los niños que se relacionan entre sí tienen un mejor sistema inmunológico, al igual que los adultos que viajan. “Los pueblos más longevos del mundo tienen una mayor variedad de bacterias y virus porque han tenido mucho movimiento y los han incorporado desde distintos alimentos”, sostiene el doctor, antes de advertir que eso sucede siempre y cuando se consuma comida fresca local.

“Se ha demostrado que quien no se expone a las condiciones del ambiente tiende a generar más alergias.

Viajar es bueno desde los puntos de vista inmunológico, racional y social. Esto último, porque permite construir vínculos en el mundo real, no virtual”, dice. Esteban Jaramillo es experto en respiración Buteyko, un método que consiste en corregir la hiperventilación crónica para restablecer la salud.

“Emprender una travesía expone a la gente a lo desconocido y la obliga a pensar fuera de la zona de confort. Así se generan respuestas creativas para situaciones nuevas, se estimula la inteligencia y se fortalece la tolerancia”, subraya.

Este aspecto lo valora el psiquiatra Germán Casas, quien destaca el hecho de que, gracias al acuerdo de paz, los jóvenes pueden viajar a sitios que estaban vedados por la guerra.

Estos intercambios culturales que fomentan los viajes, dice, enriquecen la capacidad de comprender el mundo: “Son muy importantes porque promueven la tolerancia, la empatía, el respeto por la diferencia, el entendimiento de diferentes culturas”.

La doctora Daniela Gutiérrez explica que un efecto positivo de viajar está relacionado con un aumento en la actividad física debido a que en esa situación se suele caminar mucho.

Pese a todas estas bondades, el doctor Luis Manuel Silva advierte que quienes viajan de manera inadecuada pueden sufrir un impacto negativo. “Si usted hace un tour de 10 días por 15 países no creo que sea bueno, porque lo pone en un ritmo de tener que verlo todo y así se estresa más. Como cualquier otra cosa en la vida, hay que hacerlo de forma tranquila”, concluye.

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