Mientras el niño come, la televisión es una forma de distracción. (Foto: Especial)

¿Es bueno obligar a los niños a comer?

Existen diversas razones por las cuales el niño no quiere comer, una de ellas es el consumo previo de chatarra
Rocío Mundo | El Universal
28 Agosto, 2018 | 09:00 hrs.

Dentro de las prioridades de una madre se encuentra la buena alimentación de sus hijos; por ello, ante el rechazo de los alimentos, las reacciones de disgusto e incluso las tajantes amenazas de levantarse hasta acabarlo todo no se hacen esperar. Pero, ¿es correcto obligar a los niños a comer?

Teresa Siliceo, nutrióloga del Centro de Atención Integral para la Salud (Atin), afirma que obligar a un niño a comer es la mejor forma de convertir la comida en un enemigo, pues lo ideal es recurrir a algunas estrategias que le ayudarán a estimular el apetito.

Estas incluyen identificar los alimentos rescate, como jugos y snacks infantiles, establecer horarios de alimentación, tener cubiertos creativos y fomentar el diálogo en la mesa. Además de permitirle comer sin ayuda, exponerlo a la textura de los alimentos y preparar comidas visualmente agradables.

“Cuando el niño no quiere comer que se dé cuenta que ese momento no implica sólo comida sino diálogo. De forma indirecta, como aprende por imitación, es más fácil que empiece a comer por su propio gusto”.

Menciona que es recomendable evitar que el niño vea televisión mientras está comiendo, una práctica a la que muchos padres recurren, ya que es una forma de distraer su atención.

La especialista explica que existen diversas razones por las cuales el niño no quiere comer. Las más comunes son no tener hambre debido al consumo previo de chatarra, etapas de la vida en las que es normal que el menor no coma, malestares físicos y, en casos particulares, aversión a los alimentos.

Hay ciertas etapas en las que es normal que el niño no quiera comer, por ejemplo a los tres” porque su interés por descubrir e interactuar con cosas nuevas es mayor que la comida. Esto mismo sucede a los siete y ocho años cuando la chatarra se vuelve más llamativa que la comida sana.

Añade que las porciones de alimentos se deben establecer de acuerdo con su edad. Un indicador puede ser el puño de su mano para cereales, la palma para productos de origen animal y dos puños para frutas y verduras.

“La buena alimentación de nuestros hijos empieza desde el embarazo. Entre más alimentos dulces o condimentados consuma la mamá durante el embarazo, el bebé también tendrá esa misma tendencia”.

QUÉ DICEN LOS USUARIOS