Algunos compuestos del vino poseen propiedades antioxidantes. (Foto: Especial)

¿Conoces la vinoterapia?

Este tratamiento estético puede ayudarte a neutralizar los radicales libres que provocan daño a tu piel
Redacción | GDA
03 Septiembre, 2018 | 11:00 hrs.

Desde la antigua Grecia el vino ya era considerado como una bebida con cualidades curativas, en la Edad Media era mezclado con hierbas medicinales con el fin de curar enfermedades y desde entonces hasta sus propiedades curativas siguen siendo estudiadas.

Muy bien lo decía el mismo Hipócrates, hace más de dos mil quinientos años "El vino, administrado en la medida justa, es beneficioso para el hombre, mejora su estado de salud y reduce el riesgo de padecer enfermedades".

Es así como el vino ya no se limita a deleitar solo el paladar y desde hace varias décadas se ha empezado a ver como algo más que un complemento gastronómico y se ha convertido en un aliado en varias terapias para la salud, principalmente en el campo de la medicina estética, ya que hemos sabido aprovechar mejor que nunca sus propiedades saludables para el cuidado de la piel.

Los grandes beneficios de la vinoterapia en los tratamientos de medicina estética vienen a partir de los compuestos llamados Polifenoles, dentro de los cuales se destaca el Resveratrol, un poderoso antioxidante que, según diversas investigaciones, es mucho más potente que la vitamina E y la vitamina C.

Asimismo, la vinoterapia posee vitaminas A, B1 y B2 que en conjunto con el resto de las vitaminas contribuyen a la nutrición de la piel, otorgándole elasticidad, juventud y firmeza.

Con esta innovadora terapia, contribuimos a la eliminación de toxinas y prevenir el envejecimiento, neutralizando los radicales libres, que son los causantes de la oxidación celular, una de las principales causas delenvejecimiento prematuro de la piel. Por otro lado, también ayuda a la depuración de la piel, regulando las secreciones sebáceas.

Cuando realizamos un tratamiento de vinoterapia en la piel del rostro, es importante aclarar que no se trata de abrir una botella de vino tinto o blanco y echárnosla por encima; es un procedimiento de cuarenta y cinco minutos que conlleva una serie de cinco pasos específicos, (limpieza, tonificación, mascarilla, masaje y sellado) en los cuales vamos aplicando de forma profesional diferentes productos especialmente elaborados con compuestos derivados del vino.

Además, con este tratamiento y gracias al rico aroma de las uvas, se genera una estimulación olfatoria y sensorial espectacular, haciendo del tratamiento toda una experiencia que combina, salud, relajación y belleza.

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