Se debe consultar con un especialista un diagnóstico oportuno. (Foto: Especial)

¿Cómo saber si es alergia a la leche o intolerancia a la lactosa?

Un retraso en el diagnóstico de alergia alimentaria puede provocar complicaciones graves en el menor
Redacción | El Universal
13 Diciembre, 2018 | 09:00 hrs.

La alergia a la leche y la intolerancia a la lactosa son dos condiciones que pueden tener síntomas muy similares entre sí por lo que los diagnósticos pueden llegar a confundirse.

Si tu hijo manifiesta malestar e incomodidad cuando consume productos lácteos es importante saber con certeza si estos son provocados por una intolerancia o una alergia ya que una confusión podría ocasionar complicaciones graves.

Para conocer algunas señales que pudieran indicarnos si se trata de una intolerancia a la lactosa o una alergia, la doctora Elisa Gómez Reyes, gerente médico de Nutrición de Abbott explica algunas señales a las que debes estar atento.

“Si bien ambos tienen síntomas similares puede haber regurgitación o reflujo, vómito, dolores abdominales, cambio en el color de las evacuaciones e incluso diarrea y por ello, puede ser difícil distinguir entre los dos algunos síntomas pueden darnos ciertas pistas”,

La intolerancia a la lactosa es causada por una incapacidad para digerir y descomponer la lactosa, principal azúcar en la leche, causando síntomas gastrointestinales.

Por su parte, la alergia alimentaria es una reacción que involucra una respuesta adversa del sistema inmunológico a las proteínas de la leche.

Aunque la intolerancia a la lactosa provoca incomodidad para tu bebé por todos los síntomas que ocasiona no se trata de un problema grave y puede resolverse evitando los productos lácteos.

Sin embargo, la alergia sí puede tener complicaciones graves. Algunos de sus síntomas más leves son enrojecimiento, erupciones, urticaria o nariz mocosa, si además del malestar estomacal tienen estos signos puedes sospechar de una alergia.

Por otro lado, los síntomas graves pueden incluir problemas para respirar, inflamación de la lengua, cierre de garganta, problemas crónicos en el sistema digestivo o respiratorio, si observas estas complicaciones, son un foco rojo que alerta sobre una posible alergia.

Si observas alguno de los síntomas, ya sea leve o severo, además de problemas gástricos es vital que consultes a un especialista y le comentes tus sospecha de que tu hijo pudiera padecer una alergia a los alimentos.

El médico deberá realizar una evaluación completa, tomar la historia de todos los síntomas y también referirte a un pediatra especialista en alergias de ser necesario para que tengas un diagnóstico certero y tu hijo reciba la atención adecuada.

 

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