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¿Cómo funciona el balón intragástrico para adelgazar?

Esta intervención bariátrica puede ayudarte a perder peso y a mejorar tu estilo de vida
Redacción | El Universal
19 Febrero, 2018 | 09:00 hrs.

Una de las epidemias más extendidas a escala mundial es la obesidad, que es uno de los problemas de salud más alarmantes de nuestro tiempo. De acuerdo con las cifras más actualizadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el planeta, el 39% de las personas de 18 o más años de edad tienen sobrepeso y el 13% son obesas.

En México, estadísticas recientes indican que siete de cada 10 adultos tiene sobrepeso, y el primer puesto mundial en obesidad lo intercala, según el trimestre, con sus vecinos estadounidenses. En este contexto, una de las labores médicas para tratar este padecimiento es el balón intragástrico.

Este procedimiento “está pensado y diseñado para los pacientes que tienen sobrepeso y obesidad tipo 1 y tipo 2, principalmente. Estos son los candidatos ideales para su colocación”, afirma, en entrevista para EL UNIVERSAL, Érick Castelán Hernández, gastroenterólogo, bariatra y endoscopista gastrointestinal avanzado.

El balón intragrástrico, explica el médico, consiste en introducir, a través de un procedimiento de endoscopia, un balón, que está hecho de un biomaterial especial de silicón ligero hipoalergénico, en el interior del estómago, el cual se llena de una solución salina estéril y con un colorante azul, con base en algunas medidas tomadas del estómago de cada paciente.

Así, pues, en cada persona la cantidad de líquido introducido es personalizada, para que ocupe, aproximadamente, entre el 50 y el 65% de la capacidad de distensión máxima del estómago. Esto provocará en la persona una saciedad temprana. Es decir, se llenará con menos alimento, lo cual marca la pauta para que las porciones que se ingieran sean menores a las que se está acostumbrado.

Cambios en la alimentación

Aunado a que se consumen menores cantidades, el proceso va acompañado de un régimen nutricional, diseñado específicamente para cada paciente y que va cambiando con periodicidad, lo que permite que se vaya perdiendo peso.

Castelán indica que también se recomienda que todo esto se implemente con algún tipo de actividad física de impacto cardiovascular. De esa manera, se obtiene una pérdida de peso continua y consistente pero, sobre todo, saludable y segura.

La temporalidad de un programa con balón gástrico es recomendable que sea “de seis meses; para eso está precisamente diseñado. Este es el tiempo en el que se basa todo el programa y es también el tiempo de vida del biomaterial del balón, para que sea realmente eficaz. Tras este tiempo, se retira, ya que es lo más saludable.

Las condiciones del balón son todavía óptimas y técnicamente no se dificulta quitarlo. Es un tiempo muy definido y que el paciente, al estar vigilado durante todo este periodo, se va apegando al régimen integral recomendado”, señala el especialista gastroenterólogo.

Para no volver a ganar kilos

Tras quitar el balón, el riesgo de que haya una nueva ganancia de peso o “rebote” es muy bajo, ya que se enseña “una filosofía de cambio en el estilo de vida. Que esta modificación no sólo se presente durante los seis meses que dura el procedimiento, sino que este cambio sea un parteaguas en la vida del paciente. Esto se logra a través del acompañamiento de todo un equipo multidisciplinario, compuesto por un gastroenterólogo bariatra, un nutriólogo experto; en casos así requeridos, también un psicólogo, un endocrinólogo y un entrenador físico.

El paciente adquiere este nuevo estilo de vida, con nuevas porciones y una variedad diversa en los alimentos y actividad física rutinaria”, añade.

El experto recalca que, para cuando se retire el balón, los pacientes deben seguir con un régimen nutricional “para aprovechar la inercia de pérdida de peso que ocasiona todavía la sensación del balón, aunque éste ya se haya retirado y para prevenir lo que comúnmente llamamos reboteo ganancia de peso”.

En la Clínica Endogástrica de la Ciudad de México, donde ejerce Castelán Hernández, se colocan alrededor de 150 balones al año, los cuales, según éste, tienen un éxito aproximado de entre 85 y 90% en la pérdida de peso. “Tratamos de acercarnos al peso ideal y que el paciente aprenda a comer saludablemente, previniendo también factores de riesgo para enfermedades como hipertensión, problemas cardiovasculares o diabetes”, concluye.

Foco de peligro

Para clasificar los grados de sobrepeso y obesidad se emplea el Índice de Masa Corporal (IMC), una medida médica estándar. Se obtiene al dividir tu peso entre tu estatura multiplicada por sí misma.

  • IMC por arriba de 25 y menor a 30 se traduce como sobrepeso.

  • IMC de 31 a 34, apunta a obesidad tipo 1.

  • IMC por arriba de 35 y hasta 39, es obesidad tipo 2.

Importante

Si estás interesado en un procedimiento como el balón intragástrico, consulta con tu médico de confianza si una cirugía como ésta es la ideal para ti. También debes informarte bien sobre los riesgos y contraindicaciones de cualquier procedimiento.

 

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