El estudio consistió en investigar el impacto que tiene el cambio en el horario de alimentos en la composición corporal. (Foto: Especial)

Cambiar la hora de tu desayuno puede hacer que bajes de peso

Los participantes que cambiaron el horario de sus comidas perdieron más del doble de grasa corporal
Redacción | El Universal
20 Octubre, 2018 | 09:00 hrs.

Un nuevo estudio piloto, realizado por la Universidad de Surrey, concluyó que los cambios modestos en los horarios de desayuno y cena pueden reducir la grasa corporal y, por tanto, disminuir el riesgo de desarrollar obesidad y enfermedades relacionadas a ella.

El estudio, publicado en The Journal of Nutritional Sciences, consistió en investigar el impacto que tiene el cambio en el horario de alimentos en la composición corporal y en los marcadores de riesgo para desarrollar diabetes y enfermedades cardíacas.

Para ello, los participantes se dividieron en dos grupos: aquellos a los que se les exigió retrasar su desayuno y cena 90 minutos, y los que comieron dentro de sus horarios normales.

Los voluntarios también proporcionaron muestras de sangre, completaron diarios de dieta antes y durante la intervención de 10 semanas, así como cuestionarios de comentarios inmediatamente después del estudio. A diferencia de investigaciones previas, no se les pidió que siguieran una dieta estricta.

Los resultados demostraron que los participantes que cambiaron el horario de sus comidas perdieron, en promedio, más del doble de grasa corporal que aquellos que comieron de manera normal. Además de que consumieron menos alimentos que el grupo de control.

Este resultado fue respaldado por los cuestionarios, en los que el 57% de los participantes notó una reducción en la ingesta de alimentos debido a la disminución del apetito, de las oportunidades de comer o del recorte en los bocadillos (especialmente por las noches).

Como parte del estudio, los investigadores examinaron si las dietas de ayuno son compatibles con la vida cotidiana y el compromiso a largo plazo. A esto, el 57% consideró que no podrían mantener las nuevas comidas más allá de las 10 semanas prescritas, debido a su incompatibilidad con la vida familiar.

“Aunque este estudio es pequeño, nos ha proporcionado una valiosa información sobre cómo las pequeñas alteraciones en nuestros tiempos de comida pueden tener beneficios para nuestro cuerpo”, señaló Jonathan Johnston.

Los investigadores señalan que si bien estos datos piloto pueden repetirse en estudios más amplios, existe la posibilidad de que la alimentación restringida tenga más beneficios a la salud.

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