Saltarse comidas o estar muchas horas sin comer es contraproducente para el organismo. (Foto: Especial)

7 mitos que evitan que bajes de peso

Los especialistas suelen encontrarse ideas erróneas que a veces perjudican el éxito de una dieta
Redacción | El Universal
22 Marzo, 2018 | 09:00 hrs.

En un país donde tres de cada cuatro personas tienen sobrepeso u obesidad, hacer dieta es una constante para muchas de ellas. No obstante, los especialistas suelen encontrarse en la consulta con dudas e ideas erróneas que a veces desalientan y perjudican el éxito de una dieta.

Aquí, algunas de las más comunes.

1. Culpar del exceso de peso a los genes no siempre es lo correcto.

Aunque en algunas familias existe una predisposición a tener mayor peso, estas son excepciones, advierten los especialistas.

"El impacto del factor genético es menor que el de los hábitos de alimentación, por ejemplo", precisa la psicóloga Karolina Lama, directora de Goce (Grupo de Obesos en Control de Excesos), y autora del libro "Quiero ser flaca y feliz".

Asimismo, hay otros factores de tipo emocional, social y ambiental, que también influyen. "Se da una paradoja en la que el cariño y pasarlo bien se asocia a comer de todo y rico, pero por otro lado, te imponen un modelo de belleza asociado a un cuerpo perfecto". Esto, afecta la motivación y dificulta cualquier intento por bajar de peso. Por eso, el manejo debe ser integral.

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2.- Pasar hambre

Para adelgazar es necesario reducir el consumo de calorías o aumentar su gasto. "El principal error que se comete es pensar que no comiendo se va a bajar de peso", advierte la Elizabeth Yáñez, nutrióloga de Clínica Alemana.

Lo importante es saber qué alimentos comer, en qué cantidades y cuándo. De hecho, saltarse comidas o estar muchas horas sin comer es contraproducente para el organismo, precisa la especialista, ya que la grasa de la comida se absorbe más rápido y se produce una alteración en el metabolismo del azúcar y la insulina.

Lo ideal es comer cada tres o cuatro horas, para no llegar con demasiada hambre a la siguiente comida. Se puede comer algo ligero entre las comidas principales, como un vegetal, una fruta o un yogurt bajo en grasa.

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3.- No comer de noche

Hay quienes creen que todo lo que se come en la noche se convierte en grasa. Eso es cierto si se trata de una cena demasiado abundante y poco equilibrada. Pero eliminar una comida vuelve más lento el metabolismo y favorece el almacenamiento de grasa, ya que el cuerpo entra en estado de alerta, según explica Rodrigo Muñoz, jefe del Centro de Tratamiento de la Obesidad de la Red de Salud UC Christus.

La hora a la que se consume un alimento en particular no es lo que determina el aumento de peso, sino que son las calorías que este aporta.

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4.- Hacer ejercicio

La actividad física es un complemento esencial para bajar de peso, ya que ayuda a quemar calorías. Pero por sí sola, no es suficiente: una persona que consume más calorías de las que gasta no logrará adelgazar, aunque pase horas en el gimnasio. De hecho, tampoco depende de un ejercicio prolongado, sino de su intensidad.

La OMS sugiere al menos 150 minutos a la semana de una actividad física moderada a intensa. También, "depende mucho del tipo de ejercicio; hay rutinas específicas que permiten quemar más grasas", precisa Muñoz.

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5.- Consumir productos light

Una confusión frecuente es creer que cualquier producto light es 0% calorías. En realidad, se trata de alimentos a los que se les ha reducido o eliminado alguno de sus componentes calóricos (azúcar, grasa, hidratos de carbono), pero aún así, hay productos que aportan más de lo adecuado para alguien que quiere perder peso, dice Yáñez.

Asimismo, deben evitarse los productos procesados o muy refinados, por su alto contenido de azúcar.

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6.- Alimentación natural

Aunque es sinónimo de sano, hay algunos productos que deben consumirse con cautela. Por ejemplo, explica Muñoz, "hay frutas que contienen mucha azúcar y un índice glicémico elevado", como plátano, uvas, sandía y melón.

Desde un punto de vista fisiológico, cuando sube la glicemia (azúcar en la sangre), el cuerpo secreta insulina para controlarlo. Esto incide en un mayor almacenamiento de calorías y depósitos de grasa.

"Por eso, se recomienda preferir masas y pastas integrales, que aumenta menos la glicemia", agrega el médico. Aunque las harinas y cereales integrales tienen casi las mismas calorías que los productos refinados, una de las diferencias básicas está en que los productos integrales tienen mayor contenido de fibra, lo que genera mayor saciedad.

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7.- Siempre se vuelve a subir

El "efecto rebote" o "yoyo" es el mayor temor para quienes quieren adelgazar. Pero esto ocurre sobre todo con las dietas rápidas, en las que se suprimen alimentos por un par de semanas, pero no se cambian hábitos.

"El cuerpo se acostumbra a mantener un peso, aun cuando esté por sobre lo normal, y tratará de volver a él cada vez que se interrumpe una dieta. Como estuvo sometido a una restricción calórica, será más eficiente para recuperar lo perdido", explica Muñoz.

Para evitar esto, lo importante es modificar los hábitos y mantenerlos en el tiempo. Por ejemplo, si se perdieron 10 kilos, hay que tratar de mantener la baja por varios meses, hasta que el cuerpo se acostumbre y "resetee" ese nuevo peso.

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