Hidratarse mientras se ejercita ayuda a mejorar las habilidades cognitivas. (Foto: Especial)

¿Qué enfermedad mental previene el ejercicio?

Los estudios realizados en varios países siguieron a las personas por siete años
Redacción | El Mercurio
14 Mayo, 2018 | 13:00 hrs.

Investigaciones realizadas en cuatro continentes demuestran que, independiente de la edad y sexo, ejercitarse en forma regular genera cambios a nivel físico que protegen la salud mental.

El ejercicio regular no sólo ayuda a mantenerse en forma y mejorar la salud cardiovascular. Cada vez existe más evidencia de que es una actividad perfecta para prevenir la depresión, incluso a mediano plazo. Y no importa la edad ni el lugar geográfico, según lo corrobora un artículo publicado en la revista Journal of American Psychiatry.

En el mayor metaanálisis al respecto realizado a la fecha, investigadores analizaron los resultados de 49 estudios sobre el vínculo entre actividad física y depresión en los que participaron 266 mil 939 personas de ambos sexos (47% hombres) que no tenían antecedentes de problemas de salud mental.

Los estudios se realizaron en países de Asia, Europa, Norteamérica y Oceanía, y en promedio siguieron a las personas por 7.4 años.

Actividad placentera

"Descubrimos que las personas más activas tienen un 17% menos riesgo de desarrollar depresión que las más sedentarias", dice a El Mercurio Felipe Barreto Schuch, investigador principal del estudio y profesor de la Universidad La Salle, en Canoas, Brasil. Esto, mostraron los estudios, ocurre sin importar el sexo, edad y lugar geográfico.

Schuch destaca que para ejercer un efecto protector contra la depresión son suficientes "150 minutos semanales de actividad física moderada de cualquier tipo, por lo que sugerimos que cada persona inicie y mantenga la actividad que le sea más placentera".

Coincide con este punto el doctor Paul Vöhringer, psiquiatra de la Unidad de Bipolaridad de la Clínica Psiquiátrica de la U. de Chile e investigador del Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad (Midap).

"Para tener un efecto protector sobre el estado anímico, la actividad física debe ser periódica y recreacional, donde la persona planifica y se hace un tiempo para realizar una actividad que disfruta. Eso es lo que contribuye a una secreción adecuada de endorfinas".

Estos son neurotransmisores que al interactuar a nivel cerebral gatillan emociones placenteras. Pero, agrega Vöhringer, "estudios recientes sugieren que las enfermedades del ánimo se asocian a procesos inflamatorios en todo el cuerpo, mientras que la actividad física produce mecanismos antiinflamatorios", lo que también explicaría su beneficio protector.

Otro posible mecanismo, señala Schuch, se asocia a la regeneración neuronal, que en pacientes con depresión está reducida y que es estimulada en forma importante por la actividad física. "Creemos que estar activo mantiene el cerebro más saludable y más protegido debido a una mayor plasticidad neuronal", sostiene.

Chilenos en riesgo

Para Simon Rosenbaum, coautor del estudio e investigador de la U. de Nueva Gales del Sur (Sydney), "a partir de estos sólidos resultados el desafío es implementar políticas significativas que creen ambientes favorables para que todos puedan realizar actividad física, incluyendo a personas más vulnerables".

Según datos de la OMS, el 17.5% de la población en Chile tiene depresión, pero sólo alrededor del 2.8% del presupuesto asignado a salud se destina a salud mental. El Estudio Longitudinal Social de Chile (Elsoc) arrojó que las mujeres concentran los síntomas más severos (9.3% vs. 5% de hombres) junto al decil de personas de menos ingresos (13.3% vs. 1.6% del decil de mayores ingresos).

Agua que has de beber

Además de quitar la sed, hidratarse mientras se ejercita ayuda a mejorar las habilidades cognitivas. Así lo indica un estudio presentado el domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana Fisiológica, donde se analizó el rendimiento de ciclistas de 55 años en promedio tras una larga carrera en un día de calor (25-30 grados Centígrados).

Al comparar a los que tenían una hidratación normal con los que estaban deshidratados, detectaron que los primeros tuvieron mejor desempeño en pruebas que requerían habilidades de planificación, concentración, recordación y ejecución simultánea.

Los autores, del Hospital de Rehabilitación Spaulding, en Boston, sugieren que en adultos y adultos mayores es clave hidratarse bien para reducir la fatiga cognitiva y reforzar los beneficios mentales del ejercicio regular.